Planeación del parto respetado

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Lunes 21 Mayo 2012 a 13:02

En términos generales, tú podrías elegir tener un parto respetado (también conocido como humanizado, fisiológico o libre) en el que se priorizan tus decisiones y las de tu pareja, se fomentan la intimidad y el respeto, y se les brinda un fuerte acompañamiento emocional, no sólo en ese día sino a lo largo del embarazo.

Sin embargo, aunque al principio todas las mujeres podrían escoger este método para recibir a su bebé, es importante tener algunas consideraciones y ver si los lineamientos se ajustan a tus necesidades.

Consejos
1. Revisa tu salud

  • Es importante que si aún no estás embarazada o te encuentras en las cinco o seis semanas, acudas con un ginecobstetra y te hagas una revisión general.
  • Las mujeres con enfermedades agregadas como hipertensión, obesidad, diabetes o quienes son mayores de 40 años suelen no ser candidatas para este tipo de alternativa, debido a que en algunos casos se suspende la medicación y se da paso a opciones naturales.

2. Acércate a la gente y lugares adecuados

  • Esto aplica tanto si decides ser asistida por un ginecobstetra como por partera y si además quieres tener la compañía de una doula. Lo más recomendable es que busques el apoyo cada uno, pues sus especialidades cubrirán distintos aspectos de esta etapa y te brindarán confianza.
  • Mientras el médico es quien se encargará del monitoreo constante del desarrollo de tu hijo mediante ultrasonidos y otros medios, la doula podrá asistirte en el aspecto emocional y ver contigo las opciones de parto que te interesan (en clínica, en seco o agua, posiciones, etc). En caso de que desees contratar una, asegúrate de hacerlo entre las 16 y 20 semanas de gestación pues el vínculo que requieren crear, deberá establecerse desde el principio para que realmente vivas ese “plus” que no tienen los partos convencionales.

3. Ten un plan B

  • Aun cuando cumplas con los puntos anteriores, es necesario tomar precauciones, por ejemplo si decides hacerlo en casa, deberás rastrear los hospitales más cercanos y trazar la ruta para llegar a ellos; pregunta cuáles son sus políticas para atender partos de emergencia y qué documentos necesitarás llevar.

4. Defiende tus particularidades

  • Recuerda que elegir este camino implica que tu bebé y tú sean los protagonistas y que por encima de todo, se dé lugar a tus creencias. Si tu formación familiar o religiosa interviene de algún modo, háblalo con tu médico y lleguen a un acuerdo de respeto y participación.

5. Haz un plan de gastos
Apóyate en los especialistas y pregúntales que necesitarás en el embarazo (cursos psicoprofilácticos, yoga para embarazadas, entre otros) y  el nacimiento (una tina o alberca inflable, servicios de ambulancia, adecuaciones a tu recámara, materiales médicos, asistencia de enfermeras, pediatras o consultores de lactancia, etc.).

Como ves, planear un parto humanizado es una decisión basada en la conciencia, la información y las emociones. Encontrar el punto en el que las tres se adapten a tus deseos, será la mejor referencia para decidir si elijes este camino.

     
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