Tratamientos para la fertilidad y la infertilidad

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Son muchos los tratamientos para superar la infertilidad y varían desde lo obvio hasta lo esotérico.

Una solución simple, que es eficaz cuando la producción de espermatozoides en el hombre es baja, consiste en que la pareja disminuya la frecuencia de las relaciones sexuales y que procuren mantenerlas durante los periodos de fertilidad máxima de la mujer (cuando está ovulando).

Cuando se trata de una obstrucción física de los conductos por los que debe circular el esperma, sea en el hombre o en la mujer, a menudo puede eliminarse con una cirugía para quitar adherencias que impidan el paso o para remover acrecencias obstructivas, tales como quistes, que pudieran estar presentes.

Varios fármacos -- especialmente el citrato de clomifeno, la bromocriptina y la Gonadotropina Menopáusica Humana (GMH) --, han sido muy eficaces para corregir los desequilibrios hormonales que hacen que la ovulación femenina, o producción de huevos, sea errática o no ocurra. Sin embargo, estos "fármacos de fertilidad" aumentan las probabilidades de que una mujer tenga un embarazo múltiple, debido a que en la ovulación se libera más de un huevo por la influencia del fármaco.

Además de los problemas físicos que pueden impedir la fecundación, los factores emocionales también pueden jugar un papel en la infertilidad de una pareja. Puede ser que se recupere la fertilidad normal después de sostener una plática profesional con el propósito de remediar las dificultades emocionales de la pareja. Cuando las terapias más convencionales fallan, es posible que la pareja infértil tenga un hijo por inseminación artificial, fecundación in vitro o maternidad sustitutiva (subrogada).

La inseminación artificial se ha convertido en un popular método alternativo para asegurar la fecundación. Si la fertilidad del hombre es normal pero, por alguna razón, no está transmitiendo suficientes espermatozoides como para producir el embarazo, puede donar semen cuyas células seminales se concentren para después introducirse artificialmente en el útero de la mujer. Otra alternativa es la fecundación in vitro (FIV), en la cual se extraen óvulos del cuerpo de la mujer, se fecundan con espermatozoides en el laboratorio y se reintegran al útero para continuar con la gestación normal.

La primera fecundación in vitro exitosa se realizó en Inglaterra en 1978. En otro procedimiento, conocido como transferencia intratubárica de gametos (TITG), el esperma y varios óvulos obtenidos quirúrgicamente se colocan en una trompa de Falopio, donde la fecundación se lleva a cabo de manera normal. Al igual que la inseminación artificial, estos procedimientos han dado lugar a fuertes controversias éticas. Tal es el caso de la maternidad sustitutiva (o subrogada), donde una segunda mujer se somete a una inseminación artificial con el esperma del hombre para concebir y dar a luz a un niño para una pareja en la que la mujer es estéril.

     
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