A los tres meses de vida, tu bebé ya distingue cientos de palabras habladas. Se ha demostrado que el hablarle a los bebés influye en la adquisición de vocabulario y el aumento de su coeficiente intelectual. Por eso, ayúdalo a entender la conexión entre los sonidos y las palabras; háblale lo más que puedas, sonríe, gesticula y asiente con la cabeza. Después del primer año procura hablarle como si tu bebé fuera un adulto: léele un cuento e interactúa con él haciéndole preguntas. |