|
Cómo celebro con mis hijas
Por Martha Debayle

Si bien los niños esperan de nosotros que seamos su guía y una fuente de conocimientos, siempre he pensado que, ante todo, somos la inspiración que les ayudará a formar el concepto de sí mismos y del mundo.
Un niño que cree en el amor, que siente tu amor, sabe que nunca estará solo en el mundo. No hay que dejar de decirles a nuestros hijos lo mucho que los amamos.
En la medida en que tu hijo sea capaz de interiorizar todo el amor que recibe, será capaz de “reproducirlo” en todos los ámbitos de su vida.
Y es importante que nuestros hijos sepan que, aunque estemos lejos durante buena parte del día, siempre los llevamos en nuestro pensamiento y que motivan nuestras acciones.
Dile a tu hijo que cuando no lo ves, no puedes ser completamente feliz porque no está a tu lado, y que hasta que lo miras y lo abrazas eres la persona más feliz del mundo.
A veces podrá reírse o le cruzará por la mente que eres muy sentimental (o a lo mejor se sentirá un poco avergonzado).
Pero ¿sabes qué? Esta clase de expresiones quedarán marcadas en su corazón para toda la vida.

¿Celebrar qué? Desde el simple hecho de que estemos vivos y podamos hacer cosas juntos, hasta los avances que tus hijos vayan logrando en su educación y su desarrollo.
¿Qué hago con mis hijas para celebrar?

- Nos vamos a comer las tres, pero también me las llevo por separado. Es muy importante que le brindes su espacio a cada hijo o hija, eso los hace sentir únicos y especiales. Una salida semanal con cada uno de ellos es una gran idea.
- La atención enfocada significa “estar” con nuestros hijos en todo el sentido de la palabra. Recuerda: compartir un espacio o momento no es suficiente, ya que ellos necesitan todos nuestros sentidos atentos a lo que sienten y necesitan. A través de la atención enfocada, mandas este mensaje: “Te mereces mi tiempo”.
- Mis hijas y yo cocinamos galletas mientras escuchamos música o cantamos. ¿El motivo? Pasarla bien juntas cualquier tarde.
- Cuando vuelven de algún campamento o salida de fin de semana con sus amigas, las recibo con la mesa decorada, les pongo cartelones de bienvenida y globos para celebrar su regreso a casa.
- Un picnic en la cama: todas en pijama viendo la tele, conversando y, por supuesto, disfrutando una bola de helado con leche (vainilla y chocolate son nuestros favoritos).
El contacto físico es la clave para reforzar nuestros mensajes y demostraciones de cariño. Me gusta que mis hijas sepan cuánto las amo.

¿Y nosotras?
Nuestra labor como madres es digna de celebrarse todos los días. La competencia por ser cada día nuestra mejor persona no es con nadie más que con nosotras mismas, y no se trata de buscar la perfección, sino el progreso.
Al final del camino, tenemos que encontrar el equilibrio entre el desarrollo de una relación sana con nuestros hijos y nuestro propio desarrollo como personas.
No importa cómo ejerzamos la maternidad y cuál sea nuestro estilo muy particular, siempre y cuando lo hagamos con amor, paciencia y conciencia.

Una mamá que celebra, ayuda a que sus hijos aprendan a disfrutar la vida. Motivos sobran. Yo los celebro con Helados Holanda®, que ahora es Cremíssimo: con más leche, adicionado con calcio y más cremoso que nunca.

|