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por SMA AR fórmula para bebés con reflujo
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Lo
que deben saber los padres para el cuidado de su bebé
con reflujo |
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Dr.
Sergio Ramírez, pediatra y nutriólogo
El reflujo no es una enfermedad de moda, ni tampoco
es el resultado de una enfermedad viral. Hasta el 50%
de los niños menores de un año de edad
tienen reflujo durante los primeros meses de vida.
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- Es
importante saber que si no se atiende, puede dar lugar a una
serie de problemas de salud y de interacción familiar.
¿Qué es el reflujo?
Consiste en el retorno del alimento desde el estómago
hacia el esófago hasta llegar a la boca.
En el caso de los bebés alimentados sólo con leche,
ésta sale casi como entró, aunque como ya tuvo
contacto con los ácidos estomacales, los papás
se pueden dar cuenta que presenta un ligero olor ácido.
Si el reflujo es frecuente, el esófago puede sufrir daños
debido al paso de las sustancias ácidas por un órgano
que no está preparado para recibirlas. Si los papás
han sufrido de agruras, saben de qué se trata.
Observa si tu bebé tiene uno o varios de los siguientes
problemas:
- Llora
constantemente y se muestra irritable.
- Rechaza
los alimentos o se llena rápidamente.
-
Regurgita (regresa una pequeña cantidad de leche por
la boca).
- No
aumenta de peso y talla conforme a lo esperado para su edad.
- Sufre
problemas respiratorios como tos recurrente o se ahoga como
si se le hubiera ido la saliva.
- Hiperextensión
del cuello y torsión hacia atrás de la cabeza.
Por otro lado:
Un
pediatra deberá atender a tu bebé, pues es posible
que tenga reflujo. El tratamiento es absolutamente necesario,
ya que puede causar graves complicaciones, entre las que destacan
la ulceración crónica del esófago, desnutrición
y retrasos en el crecimiento y desarrollo.
Posturas
y técnicas de alimentación
Cuando el bebé está despierto procura mantenerlo
erguido, ya sea que lo estés cargando o esté sentado.
La posición correcta al momento de la alimentación,
deberá ser lo más similar a la adoptada cuando un
bebé se alimenta al seno materno o sentado si es mayor
de seis meses.
No dejes solo al bebé con el biberón, ya que puede
broncoaspirar y asfixiarse.
No acuestes al niño inmediatamente después de alimentarlo.
Debes mantenerlo semisentado durante 10 o 15 minutos. La costumbre
de dar golpecitos suaves en la espalda, después de comer,
para que eructe, le favorece la expulsión del aire deglutido.
También se recomienda acomodar al bebé hacia abajo,
sobre sus rodillas o sentado sobre las piernas en una posición
semisentada o en brazos apoyando su estómago contra tu
pecho.
Evita movimientos bruscos (juegos) después de alimentar
al bebé, ya que agrava la regurgitación.
Es muy importante seguir los consejos del pediatra para lograr
el bienestar de su bebé y de la familia.
Frecuencia
de la alimentación
A los niños con peso y talla adecuados deberán alimentarlos
cada tres o cuatro horas.
Los bebés alimentados al seno materno deberán continuar
alimentándose según la demanda. Y aunque en este
caso no es posible determinar la cantidad de leche que está
recibiendo el bebé, la mamá deberá ser muy
observadora e interrumpir la lactancia cuando considere que su
bebé ya está satisfecho, no lleno.
Un
aspecto importante que tendrás que observar es el tiempo
de vaciamiento gástrico. Una recomendación general
para los padres de niños con reflujo es evitar que reciban
grandes volúmenes de leche u otros alimentos y bebidas
en cada comida. Es preferible ofrecerle menores cantidades de
alimento más frecuentemente.
Procura mantener una buena comunicación con el pediatra,
para que recibas la orientación personal que tu bebé
requiere, de acuerdo con su estado de salud y edad.
Recomendaciones
dietéticas
Para cuidar la nutrición de tu bebé, y por tanto
su crecimiento y desarrollo, es indispensable que selecciones
los alimentos más adecuados a sus necesidades, posibilidades
digestivas y gustos. Además, es necesario que sepas si
tu bebé sufre de reflujo. En dado caso, lo debes atender
correcta y oportunamente, ya que éste es un problema que
tiene solución.
Fórmulas
antiregurgitación
Existen fórmulas especialmente diseñadas para niños
con este padecimiento. La fórmula antiregurgitación
con almidón de maíz como agente espesante (SMA
AR) es completa y proporciona todos los nutrimentos necesarios
para el crecimiento y desarrollo del bebé o niño.
Puedes consultar con tu pediatra sobre la conveniencia de su uso.
Otras
recomendaciones:
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Cuando prepares la fórmula láctea
no la agites en exceso ya que esto puede provocar
muchas burbujas, las cuales ocasionan gases y
cólicos.
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El
orificio del chupón adecuado es aquel que
cuando volteas el biberón, permite un goteo
continuo de la leche. Si el orificio es muy grande,
el bebé comerá con demasiada rapidez,
lo cual ocasiona deglución excesiva de
aire.
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Evita
exponer a tu bebé al humo del tabaco.
-
No
lo vistas con ropa ajustada.
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Si
tu bebé llora es porque algo le duele o
algo le molesta. Atiéndanlo siempre con
amor y paciencia. Verlo crecer y desarrollarse
sano y feliz es el mejor regalo para toda la familia.
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