La incontinencia en el embarazo es frecuente, pero no inevitable. Aprende a fortalecer tu suelo pélvico para evitar problemas.
Entrena tu abdomen para un parto sin complicaciones. Mejora tu respiración y reduce la tensión en cuello y hombros.
El masaje perineal mejora la eslasticidad y te ayudará a evitar desgarros y episiotomías en el part.
Si te duele el pubis al pararte, acostarte o caminar… esta es una de las razones. Y sí lo puedes controlar.
Tristeza, sentimiento de culpa, preocupación… el posparto viene con esto y más. Priorizar la salud mental de mamá es clave.
Después del parto tu cuerpo cambia. No sólo por fuera. También cambia cómo sientes el sexo. Muchas veces no es hormonal ni psicológico: es el piso pélvico.
Para esos días sin energía, estos ejercicios te van a servir. Porque mantenerte activa es sinónimo de salud para tu bebé.
Lo más importante del embarazo, posparto y maternidad siempre será mamá.
No eres la única, es relativamente normal y sí puedes controlarlo.
La respiración consciente en el embarazo y posparto te ayudará a calmar tu mente y a apoyar tu recuperación de manera efectiva.