Razones psicológicas por las que no puedes amamantar

Nancy Steinberg · 14 agosto, 2018

Si te entusiasmaba amamantar pero no lo has logrado, a la mejor el problema no es físico. Conoce las razones psicológicas por las que no has podido hacerlo.

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Una de las conductas que más frecuentemente se asocia con la maternidad es amamantar a tu bebé; si bien para algunas mujeres esto simplemente representa una molestia, para la mayoría es algo esperado con mucha ilusión.  Casi todas damos por hecho que podremos amamantar sin problema alguno. Pero algunas, simplemente no pueden, ya sea por causas psicológicas o físicas.

 

Amamantar también está en tu cabeza

 

En algunos casos, la lactancia causa incomodidades muy intensas que incluyen dolor, molestias y una frustración que parece no tener fin. 

La principal causa psicológica por la que no se puede amamantar es la depresión post-parto. En algunas mamás, ésta llega al extremo de no permitirles llevar a cabo ni siquiera las tareas básicas que ellas mismas necesitan y menos aún las de sus bebés. En estos casos se recomienda buscar ayuda profesional lo antes posible.

 

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Debido a características de la personalidad, hay otras que sienten tal aversión o temor a amamantar que no les es posible realizarlo. Es probable que se deba a temores infundados o a presiones sociales.

Puede deberse a una razón tan, aparentemente superficial, como que los senos no se verán como se veían antes. Por desgracia, las únicas maneras de mantener los senos firmes y en su lugar serían que una nunca se embarazara,  nunca envejeciera; o visitara a un cirujano plástico.

 

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El entorno social en el que vivimos se le exige a la mujer tener cierta apariencia. Con la edad, el peso que se gana o se pierde, los embarazos, el efecto de la gravedad y la lactancia SÍ afectan la forma en que se ven nuestros senos. Esto se debe a que durante el embarazo, nuestros senos se preparan para la lactancia haciéndose más grandes y, pocos días después del parto, se llenan y por lo tanto están más pesados debido a la leche que ha bajado.

El dolor y las molestias también pueden llegarle a causar pánico a la mamá, debido a que existen personas que son más sensibles al dolor e intolerantes al mismo.

 

Por otro lado: 2 posiciones para amamantar

 

En todo caso, si tú no te sientes preparada para amamantar a tu bebé, o simplemente no deseas hacerlo, existen buenas opciones que te pueden ayudar a sustituir esta conducta. Lo más importante es que el momento en que estás alimentando a tu bebé sea agradable tanto para ti como para él.

Ya he mencionado en otras ocasiones que dar alimento es dar amor – por lo que es importante que la hora de alimentar a tu bebé, ya sea al pecho o con biberón, pueda ser un buen momento para establecer una liga afectiva entre ustedes.

 

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