Infecciones urinarias en bebés

Guadalupe Camacho · 24 septiembre, 2018

¿Sabías que este mal ocupa el quinto lugar de las consultas pediátricas? Si a tu crío le “gana la pipí” constantemente, puede ser una infección urinaria.

Si tu hijo logró dominar el control de esfínteres, pero de pronto comienza a orinarse nuevamente, la razón puede ser simple: tiene una infección urinaria, explica el urólogo Alejandro Rosas Ramírez, del Hospital General de México, quien afirma que las infecciones urológica son muy frecuentes en los niños. Por ello, ocupan el quinto lugar en las consultas de los pediatras.

Las infecciones del tracto urinario son más comunes en las mujeres. Suelen producirse en la vejiga o la uretra, aunque las más serias afectan a los riñones.

Antes del primer año

 

Cuando tu pequeño tiene menos de un año y medio de edad, y de pronto tiene una fiebre de origen desconocido, además de que llora y está irritable, es necesario que el pediatra busque una infección urinaria.

“Los menores de 18 meses no pueden expresar que les duele al orinar, pero sí pueden tener fiebre constante sin un origen preciso. Además, lloran cada que orinan o en cada cambio de pañal”, indica Rosas Ramírez, también integrante de la Sociedad Mexicana de Urología.

“Es complicado reconocer las infecciones urinarias en los niños tan pequeños, por ello debemos estar muy atentos en el momento en el que orina el pequeño, porque es allí cuando podemos conocer cómo vive la situación. Algunos incluso, tiene pérdida de orina por urgencia y no alcanzan a llegar al baño a pesar de que ya controlaban sus esfínteres y los padres o maestros suelen regañarlos, pero ellos no pueden controlar la infección y pierden orina”, indica el experto.

Antes de los 18 meses son los varones los que con mayor frecuencia tienen problemas urinarios. “Ocurre por que el prepucio está muy cerrado o tienen reflujo vesicoureteral, éste último significa que la orina en lugar de salir se regresa y llega hasta los riñones, donde genera infecciones”, explica Rosas Ramírez.

 

Después del segundo año

 

Cuando el pequeño tiene sintomatología irritativa (se rasca, llora al orinar, grita o puja e incluso patalea) al ir al baño; o bien, orina con demasiada frecuencia o no alcanza a llegar al baño porque le gana en el camino, es porque tiene una infección urinaria.

“El pequeño puede explicar que le duele hacer “pipí”; o bien la mamá nota que cada rato necesita ir puesto que tiene una sensación de vaciamiento incompleta, puesto que la vejiga está centrada por la irritación de la infección”, indica el entrevistado.

Después del segundo año son las mujeres quienes presentarán más infecciones urinarias por su anatomía. Es 70% mayor la infección en ellas que en varones. “Las mujeres tienen la uretra más corta y suelen tener invasiones de bacterias fecales por la deficiente higiene. Por ello, es necesario que se le enseñe a la mujer —desde edades tempranas— que deberá asearse de adelante para atrás para que el barrido de las bacterias se vaya hacia la zona anal y no vaginal”, recomienda Rosas Ramírez.

 

¿Cómo evitar las infecciones urinarias? 

 

  • Cámbiale el pañal con frecuencia, no des oportunidad a las bacterias a invadir su uretra.
  • Enséñale a tu hijo a nunca aguantarse las ganas de orinar.
  • Cómprale un adaptador de asiento de baño, para que tenga confianza al sentarse en el WC.
  • Dale agua constantemente, puesto que es la mejor manera de “barrer” con las bacterias urinarias.
  • Llévalo con el pediatra ante cualquier fiebre de origen desconocido.Que use ropa íntima de algodón puesto que habrá mayor ventilación
  • Las niñas deberán limpiarse de adentro hacia afuera.
  • Niños ni niñas deberán usar ropa apretada en los genitales, y si hacen natación u otro deporte deberán cambiarse y no quedarse con la ropa húmeda.

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