Arranca el 2022 y con ello seguramente nuevos retos a los que nos vamos a enfrentar en la maternidad: esta mezcla de bendiciones, cansancio, miedo, plenitud, que a veces se traduce en sonrisas y a veces en frustración y que para muchas de nosotras es una divina locura; por eso te tengo una propuesta: ¿porqué no mejor esta vez solo arrancamos presentes, sin propósitos y sin expectativas? Te cuento mas.

Por años y años he hecho mi lista de propósitos de año nuevo, a veces mental a veces escrita, he llevado a cabo rituales que me dan la esperanza de que muchos de mis sueños y deseos van a ser cumplidos… y con cada uva al fin de año deseo algo para mi o para los que amo y comienzo a pensar cómo voy a hacer para lograr esto o aquello…, sin embargo; con el tiempo he confirmado que cada nuevo ciclo: año, cumpleaños, o evento especial en nuestras vidas si puede representar la oportunidad de comenzar algo de cero (incluso cada nuevo día); y que eso nos llena de alegría; pero también he confirmado que sobre esa posibilidad creamos grandes expectativas y que; si algo no sale como deseado solo nos van a traer frustración y tristeza.

Así que; la verdad sea dicha, se puede comenzar un nuevo año, un nuevo ciclo sin sentirnos obligadas a tener esa lista de objetivos o propósitos, ¿Cuántos de los que te planteaste el año pasado lograste?, ¿A cuántos realmente les diste seguimiento?; ¿Cuántos de esos propósitos logrados dieron verdadera alegría o cambios significativos a tu vida?; si no lograste alguno o varios ¿Te sentiste mal por ello?; lo que quiero proponerte es que los anhelos y los deseos no te hagan sentir inadecuada o insuficiente… Lo que propongo es tratar de entrar en este nuevo año contentas con lo que somos, con lo que tenemos y con lo que hemos logrado, sin sentir el día 1 ansiedad de “tener que cumplir con alguna expectativa”.

No quiero pasar un mensaje que se interprete de conformismo o mediocridad, al contrario; mi intención es estar plenas con lo que hemos logrado sin creer en su momento que íbamos a hacerlo, soy mamá de 4 y sé (porque me consta) que la maternidad ya es un reto diario; que muchas veces nos pone a prueba y que no necesitamos mas listas que cumplir para ser mejores personas. Ahora te pregunto: ¿Cuántas situaciones difíciles e inesperadas superaste el año pasado?; ¿Cuántos problemas resolviste sin creer que lo ibas a lograr?; ¿Cuántas veces te levantaste sin ganas de nada y sacaste adelante el día y a tu familia porque es lo que corresponde?; eso es lo que quiero que tengamos presente; dejar de hacer listas futuristas y hasta cursos para visualizar alcanzar una perfección en la vida que hoy creemos no tener y ¿Saben qué?;  en estos tiempos tener salud física y mental y la posibilidad de decidir por nosotros mismos es suficiente para creer que lo tenemos todo.

Cierro mi propuesta con estos 5 puntos:

1.Mete los juicios en un cajón, ciérralo y tira la llave. Lo que eres hoy no te define para siempre y lo que fuiste antes te ha llevado hasta dónde estás hoy.

2. Deja de hacer listas interminables de lo que quieres que pase y enfócate en lo que está en tu poder y alcance cambiar.

3. Aprende de tus errores y relájate, reconoce que, a lo mejor mucho sale mal, pero también mucho sale bien.

4. No compitas. Ser mamá o papá no es una carrera, cada quien sabe su cuento y tiene su ritmo y sus razones, identifica los tuyos y sé fiel a ellos.

5. Pide ayuda, no tienes que hacerlo sola.

Por mas que sea tentador hacer una lista de “todo eso” que queremos lograr “por fin este año”, por mas que por muchos lugares veas, escuches o leas los propósitos de otros y eso te haga plantear o replantearte los tuyos… “No esperes a tenerlo todo para disfrutar de la vida; ya tienes la vida para disfrutar de todo”.

Menos juicios y mas realidad: todos hacemos lo mejor que podemos con lo que tenemos y ahí está la verdadera magia y el verdadero reto. Que solo tengas paz y confianza en que lo que decides hacer todos los días, es lo mejor para ti y para tu familia.