La importancia del pezón en el cáncer de mama

Guadalupe Camacho · 14 octubre, 2020

Conoce la importancia del pezón en el cáncer de mama, las alertas que te indicarán si algo anda mal y los pasos a seguir en caso de que algo te inquiete.

Más allá de «descubrirte» una bolita en la autoexploración mamaria, es el pezón el que podría alertarte de un tumor en tus senos. Consultamos con expertos y nos explicaron cuál  es el papel y la importancia del pezón en el cáncer de mama.

Todo sobre el pezón en el cáncer de mama

Cada día en México mueren más de 19 mujeres por cáncer de mama, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Y más allá de «descubrirte» una bolita en la autoexploración mamaria, es el pezón el que podría alertarte tempranamente de un tumor en tus senos.

Descarga que no es leche materna

El International Journal of Preventive Medicine publicó, en 2012, una investigación titulada «Nipple Discharge: An Early Warning Sign of Breast Cancer» y explica que la secreción del pezón puede ser un síntoma temprano del cáncer de mama.

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La descarga por el pezón, debido al cáncer mamario, no tiene relación con las últimas semanas del embarazo, ni con le periodo de la lactancia materna, tampoco con infecciones o abscesos mamarios.

Esta señal se puede presentar en uno o ambos senos y en algunas mujeres apenas y es perceptible, por ello, se recomienda que estén alertas en la ropa interior: si se queda manchado o pegajoso el sostén.

Para hablar de la importancia del pezón en el cáncer de mama, el cirujano oncólogo, Manuel Acuña Tovar, experto en reconstrucción mamaria por cáncer, explica que hay un tipo de secreción muy sutil en algunas mujeres que no está acompañada de ningún otro síntoma.

Sin embargo, en otras mujeres la descarga por el pezón puede ser de un líquido amarillento, con «hilos de sangre» y que, incluso, huele mal y deforma el pezón.

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«Cuando la descarga es notoria, sanguinolienta o deformante es porque el tumor ya está crecido y es necesario realizar los tratamientos (de quimioterapia y de cirugía) de inmediato», explica Acuña Tovar.

Y es que la incidencia de malignidad en pacientes que presentan una descarga anormal por el pezón es del 7 al 15 por ciento. Además, la posibilidad de cáncer aumenta cuando la secreción se acompaña de un bulto o «bolita» mamaria y si la paciente tiene más de 50 años, publicó el International Journal of Preventive Medicine.

Cambio de color

Otra señal que te da el pezón en el cáncer de mama, son los cambios de color. «No es raro que una mujer tenga más o menos pigmentado un pezón y areola que los del otro seno, pero sí es raro que ese cambio de color ocurra en poco tiempo», indica el experto.

Es decir, si la mujer tiene un cambio de coloración en muy poco tiempo es una señal de alerta. Por ello, es necesario consultar al oncólogo, pero si la mujer siempre ha tenido ese color variado, entonces no hay que alarmarse.

«Hay que recordar que el color del complejo areola-pezón en cada mujer en distinto, incluso entre hermanas o primas, por ello, siempre hay que estar pendiente de cualquier modificación en la tonalidad», recomienda el cirujano oncólogo y explica que en algunas cirugías de reconstrucción mamaria se quita por completo el seno (con todo areola y pezón) y se reconstruye con un tatuaje médico.

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Pezón que se invierte

Cuando el pezón se invierte es otra señal de que algo anda mal, pero «hay mujeres que pueden tener un pezón o ambos invertidos y es normal, lo extraño es que invierta en muy poco tiempo en unos días o semanas, ello significa que el cáncer mamario ya está en una etapa muy invasiva», destaca el entrevistado y refiere que un pezón invertido significa que el tumor está lesionando por dentro.

La prevención es esencial para distinguir cualquier alteración en el tamaño, forma o color en el pezón y la areola. Por eso es importante estar alerta del pezón en el cáncer de mama.

«Hay que revisar cómo es nuestro pecho, la autoexploración no es solo buscar una ‘bolita’ sino observar detenidamente la piel, y si observamos algo sospechoso hay que recurrir a una revisión con ultrasonido y mastografía, estudios que pueden ser indicados en mujeres desde los 40 años de edad», afirma Acuña Tovar.