¿De qué está hecha la leche materna?

Redacción bbmundo · 15 junio, 2016

Te decimos por qué tu recién nacido no necesita nada más que la leche materna.

Tu leche materna es importante para su desarrollo.

El primer consejo que recibes al ser mamá es: “amamanta a tu bebé”. Si te preguntas qué diferencia hay si le das leche de fórmula, la respuesta es sencilla: los nutrientes de la leche materna son los que más necesita un niño para su desarrollo.

¿Cuáles son los componentes de la leche materna?

Seguro sabes que los componentes de la leche materna son las grasas, carbohidratos, proteínas, vitaminas, minerales y agua. Las porciones de estos nutrientes son exactas para garantizar el pleno crecimiento de tu bebé, por ello es que la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros de vida.

El DHA (ácido docosahexaenoico) es un tipo de ácido graso que también está de forma natural en la leche materna y otros alimentos. Gracias a esto durante el primer año de vida tu bebé mejora su desarrollo cognitivo, verbal y motriz.

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La leche materna también contiene Colina, Yodo, Hierro y Zinc, conocidos como neuronutrientes.

Por último, se encuentra la membrana del glóbulo de grasa de la leche (MFGM, por sus siglas en inglés), la cual, aunque se conoce desde hace mucho tiempo, ha tomado mayor relevancia porque además de ser un componente bioactivo de la leche materna y es fuente de lípidos y proteínas bioactivas,  reconoce la relación que tiene en el desarrollo del sistema nervioso y el sistema inmune de tu bebé, además de que favorece el desarrollo emocional y mental junto a otros nutrientes.

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Ana Laura Castro, Nutrition Scientist de Mead Johnson Nutrition América Latina, explicó que la MFGM es un componente bioactivo de la leche y se encuentra tanto en la leche humana como en la de vaca, tiene una composición de lípidos y proteínas similar que ha mostrado importantes beneficios en la población infantil.

Al ser bebé, su cerebro requiere neuronutrientes y componentes clave para apoyar su desarrollo emocional y cognitivo. Amamantar a tu bebé no sólo le garantiza una buena nutrición, sino que contribuyes en su desarrollo emocional y mental. ¡Ojo! Tu trabajo como papá no termina ahí, aunado a ello también debes estimularlo adecuadamente según su edad. Aprende cómo estimularlo así.

Recuerda: Con una adecuada nutrición tu hijo será capaz de lograr su máximo potencial y una adecuada regulación de sus emociones.

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