¿Qué representan los personajes femeninos de Roma?

Erika Rivera · 22 febrero, 2019

Conoce la importancia de los personajes femeninos de Roma, película que hace homenaje a las mujeres y sus problemas cotidianos.

¿Qué representan los personajes femeninos de Roma?

Sí, sabemos que Roma, de Alfonso Cuarón, está nominada por toda la calidad cinematográfica con la que fue hecha, pero ¿qué representan sus personajes femeninos de Roma? ¿Por qué nos identificamos con ellos?

La importancia de los personajes femeninos de Roma

Una misma película puede tener muchas lecturas, pero lo que sí sabemos es que el tema central de la última película de Cuarón son las mujeres, sus problemas cotidianos, cómo los solucionan y, en especial, cómo (sobre) viven a los estereotipos de la época.

Cleo (Yalitza Aparicio)

De los personajes femeninos de Roma, es el central y uno de los más complejos de la historia, porque en ella recaen no solo la discriminación y la falta de oportunidades propios de una clase social, sino los estereotipos femeninos más fuertes de una época y de lo que se espera de su trabajo.

También: Roma, 6 cosas con las que nos identificamos como mujeres

Ser mujer, marginada, soltera e indígena marcan qué tanto puede o no hacer para resolver lo que le pasa, en especial, el embarazo del que Fermín se deslinda poniendo en tela de juicio su paternidad. Esto refleja lo que la sociedad de aquellos años (y muy probablemente de los de ahora) le exige a las mujeres: que sean ellas quienes se hagan responsables de los hijos y, en el caso de Cleo, no solo de los propios, sino de los ajenos (porque así lo exige su trabajo). La posibilidad de interrumpir el embarazo ni siquiera se plantea en la historia, porque se espera que, de una u otra manera, una mujer “fuerte” sea capaz de superar todos los obstáculos, incluso el de una maternidad no deseada (algo que, paradójicamente termina haciendo con los niños a los que cuida).

Sofía (Marina de Tavira)

Por el otro lado, dentro de los personajes femeninos de Roma, tenemos a Sofría, la madre y esposa por “decisión”, que busca con profunda abnegación que todo alrededor de su esposo sea perfecto: la casa, el comportamiento de los hijos (incluso impone un modelo físico a su hija, a quien le dice que no puede comer porque está a dieta) y hasta su papel como mujer, etc. Se espera que ponga sobre sí la unión de la familia, sin importar que el esposo esté ausente y sea infiel, sus deseos poco importan. Al final, rompe con el estereotipo y deja de mentirle a sus hijos para confrontar su nueva realidad: una en la que tendrá que vérselas ella y su familia sin la figura paterna (que, dicho sea de paso, da señales de nunca haber estado).

Por otro lado: ¿Cómo afrontar una infidelidad?

A ambas mujeres les queda claro uno de los diálogos más fuertes de la historia:  “No importa lo que te digan, siempre estamos solas”.