Síndrome de fatiga crónica: el mal de las mamás en la cuarentena

Revista bbmundo · 7 mayo, 2020

¿Sientes que durante la cuarentena estás más cansada que antes? Te contamos sobre el Síndrome de fatiga crónica, padecimiento que las mamás tienen.

¿Durante esta cuarentena sientes que estás más cansada que nunca? Aguas, pudieras padecer este trastorno conocido como Síndrome de fatiga crónica, condición común entre las mamás que se encuentran haciendo diversas actividades.

Síndrome de fatiga crónica identifícalo

Quienes padecen esta enfermedad experimentan un desgaste abrumador, el cual se combina con otros síntomas (somáticos y psicológicos) que no mejoran con el descanso y que pueden empeorar con cualquier esfuerzo físico o mental.

Hasta el momento no se han determinado las causas exactas y la información que existe al respecto se ha obtenido a través de estudios en adultos y adolescentes, por lo que existen muy pocos datos del Síndrome de fatiga crónica en niños pequeños.

En la mayoría de los casos sucede cuando los síntomas clínicos de depresión (agotamiento, falta de energía e interés e incapacidad para concentrarse) surgen o se agravan por la debilidad que causa una enfermedad infecciosa como la gripe y provocan un cansancio incapacitante.

La recuperación tras una infección, depende del estado emocional y la actitud que se tengan y por eso hay una mayor propensión a esta enfermedad cuando existen antecedentes de trastornos psiquiátricos como la ansiedad y la depresión.

¿Cómo sé si tengo Síndrome de fatiga crónica?

Aunque la percepción del síntoma principal (cansancio) es subjetiva y varía de un paciente a otro, no lo tomes a la ligera. Para definir el diagnóstico debes cumplir con tres condiciones principales:

  1. Haber experimentado fatiga intensa durante 6 meses continuos o más sin ser causa de un esfuerzo actual u otras enfermedades que se relacionen con el cansancio (las cuales deberá descartar el médico durante el diagnóstico).
  2. Si el agotamiento interfiere de manera significativa con tus actividades diarias (escuela, trabajo o la rutina habitual).
  3. Si presentas 4 o más de los siguientes síntomas al mismo tiempo:
  • Dolor de cabeza o de músculos
  • Fiebre
  • Dolor de garganta al tragar y en las articulaciones sin hinchazón ni enrojecimiento
  • Sensibilidad en los ganglios linfáticos del cuello o de las axilas
  • Malestar durante más de 24 horas después de un esfuerzo físico
  • Sueño no reparador
  • Deterioro de la memoria a corto plazo o la concentración

Aunque puedes tener somnolencia en las tardes, por lo regular no hay alteraciones del sueño nocturno.

En el 30-60% de los casos con Síndrome de fatiga crónica, se han descrito otra serie de síntomas como palpitaciones, visión borrosa, náuseas, vértigo, sequedad ocular y de boca, diarrea, tos o sudores nocturnos. Sin embargo, cuando alguno de estos síntomas llega a destacar más que el propio cansancio, es necesario realizar estudios adicionales.

¿Qué debo hacer para tratarlo?

Debido a que aún no se determinan las causas específicas del SFC, no existe un tratamiento definitivo y no hay datos que indiquen una mejoría de los síntomas o su curación total con suplementos de vitaminas o dietéticos.

El tratamiento se centra en el apoyo emocional que tu familia y amigos te puedan brindar, sólo si se tratara de una consecuencia relacionada con un trastorno psiquiátrico, entonces te canalizarán con un especialista. Muchos médicos coinciden en que la personalidad y una actitud optimista contribuyen a que el síndrome disminuya

Fuente: Centro de Control para la Prevención de Enfermedades

Artículo de la revista impresa No 111, febrero 2015