Somos seres sociales, es decir necesitamos conexión y vínculos para tener bienestar.
 La familia es el primer entorno donde la conexión y el vínculo afectivo se crea.
 Aprovechemos el “pretexto” de las fiestas de fin de año para crear conexión, unión familiar y fortalecer el sentido de pertenencia. Bajémonos de la “rueda del hámster” de ir con prisa a ningún sitio.

“¿Qué puedes hacer para promover la paz mundial? Ve a casa y ama a tu familia”
Madre Teresa de Calcuta

 

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Ejercicio para unión familiar:
Pausa y lentitud consciente. Haz la prueba. No prisas, no agenda, no reloj, descansa de tu celular y de subir imágenes a tus redes. Solamente intenta estar en compañía. Platicar, caminar, hacer sobremesa, juegos de mesa, juegos físicos, algo que normalmente no hagas con la familia.

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    •  Cuando planifiques y realices actividades, involucra a todos.
    • Equilibra tiempos de convivencia con tiempos para actividades en espacios propios.
    • Haz un ritual de comunicación donde se puedan compartir experiencias, anécdotas de cada uno, sin juzgarse entre sí. Que todos se sientan en libertad de expresarse y más cerca uno del otro.
    • Haz ritual con juego de intercambio de regalos independiente de Santa Claus, Niño Dios o quien atienda a tu familia.
    • Inventa un ritual de cierre de ciclos (suelta – asume la responsabilidad que te corresponde – acepta – aprende – emprende nuevos ciclos) Haz una acción que simbolice el cierre de forma palpable u observable, por ejemplo, escribirlos y quemarlos, o agradecer y escribir lo que aprendiste por la experiencia. A veces significa algo equivalente a: “Gracias, pero no juego más”
.
    • Buen trato, cuando corrijas algún comportamiento inaceptable, no ataques a la persona, corrige la conducta sin lastimar la dignidad personal. No pleitos. Rompe rutina de pleitos y gritos, solamente rompe la unión familiar.
    • Abre tu casa a los invitados de tus hijos. Conócelos teniéndolos cerca. “Adopta” a las amistades de tus hijos y trátalos bien.
    • Negocia con tu pareja un equilibrio para convivir con ambas familias. Desde un año para cada una a reuniones en fechas diferentes para cubrir la atención a todas las familias.
    • Hagan rituales propios [despertarlos cantando en cumpleaños, ritual de fin de año, un viaje juntos al año, platicar un rato antes de dormir, parrillada familiar].
    • No cargues con toda la organización y realización de las festividades, comparte responsabilidades y asigna papeles y funciones a todos y cada uno de los integrantes de la familia para que sea “nuestra fiesta”.
    • Si tienes hijos pequeños, lectura de cuento nocturno. No te lo pierdas, fortalecerá la unión familiar.
    • Intenta equilibrar el sentido de pertenencia con el sentido de individualidad. “Eres parte y te apoyamos, pero a ti te toca hacer lo tuyo”.
    • No des nada por hecho, ni para siempre. Valora tu vida y lo que tienes hoy. Sólo por hoy.

Por otro lado: La empatía en tus hijos ¿cómo inculcarla y para qué sirve?