¿Por qué tu hijo solamente te obedece a gritos?

Nancy Steinberg · 22 julio, 2019

Si tu crío solamente te obedece a gritos y quieres dejar de recurrir a este método, te decimos cómo lograrlo para formar una relación sana y de respeto.

por qué tu hijo solamente te obedece a gritos

Como parte del proceso natural del desarrollo, los niños atraviesan por una etapa en la cual comienzan a desobedecer; esta etapa corresponde a los “terribles dos”, que marca el principio de la autonomía en los niños. Pero ¿qué pasa cuando ya pasó esta etapa y solamente te obedece a gritos?

Esto debes hacer si tu crío solamente  te obedece a gritos

Cuando un niño desobedece, nos está enviando un mensaje: “yo soy”, “yo quiero hacer esto”, “yo tengo iniciativa y quiero ser independiente”. Pero en muchas ocasiones, lo que decide hacer no coincide con lo que tú quieres que haga… y aunque saber que esto es “normal” te puede ayudar a ser más tolerante y comprensiva, también es cierto que valdría la pena tener algunas herramientas para llegar a acuerdos con tu pequeño, para poder tener una relación cordial y amorosa con él.

Sí, sería muy deseable poder encontrar el equilibrio entre permitir que el niño pueda autoafirmarse pero que no ponga en riesgo su seguridad, ni tú llegues al final del día agotada y con una sensación de fracaso, o de haberte pasado el día lidiando con él… y cediendo en todo para llevar la fiesta en paz.

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Hoy voy a compartir con ustedes una estrategia que pueden utilizar con sus hijos si es que solamente te obedece a gritos.

Una queja que frecuentemente escucho cuando los padres llegan conmigo a consulta es: “le tengo que decir las cosas muchas veces y no me obedece hasta que le pego un grito”.

Y con una cara muy seria, yo le pregunto a los padres: “¿Y por qué no le gritas desde la primera?

Entonces los padres me miran perplejos. Algunos tardan en darse cuenta que esto es una broma; otros… nunca se dan cuenta. Pero en realidad esta broma guarda mucho de verdad. Lo que yo creo que realmente está sucediendo es que los padres han acostumbrado al crío a no obedecer hasta que le pegan un grito. Y la solución no está en pegar de gritos ni a la primera, ni a la tercera, ni a las 10.

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Yo les pregunto: ¿Por qué crees que solamente te obedece a gritos?

Las respuestas son variadas: “porque ya se cansó,” “porque ya me tomó la medida,” “porque sabe que, si no me obedece, le voy a pegar”, entre otras.

En realidad el niño solamente te obedece a gritos porque sabe que ahora sí vas en serio. La solución no está en darle de gritos para que sepa que vas en serio, sino que la primera vez que le dices algo, le transmitas el mensaje de que vas en serio.

¿Cómo se hace esto?

  • Antes de darle una instrucción asegúrate que te está poniendo atención.

A veces no nos damos cuenta que lo que el niño está haciendo tiene importancia para él; por ejemplo, puede estar viendo un programa de televisión o estar a punto de pasar un nivel en un videojuego que le ha costado trabajo.

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Si tú le gritas desde la puerta o desde otra habitación, tú no sabes si él te escuchó.

  • Si tú muestras respeto por el tiempo del niño, le estás enseñando a respetar tu tiempo y el de los demás.

Si tú te acercas para darle la instrucción, puedes asegurarte que te está poniendo atención.

Me queda claro que a los padres les puede resultar incómodo esperar a que el niño pase de nivel o a que termine el programa… pero tampoco creo que sea cómodo gritarle desde el otro cuarto y repetir las cosas 10 veces ¡sin obtener resultados!

Entonces si solamente te obedece a gritos y ya no quieres utilizar este método:

  • Prueba acercarte al niño, tocarlo y asegurarte que tienes su atención, aunque sea por el tiempo suficiente para decirle “necesito decirte algo – por favor pon el juego en pausa”.
  • Utiliza un tono de voz normal y espera un tiempo razonable para que el niño ponga en pausa el juego; si no lo hace, indícale que tú vas a poner el juego en pausa – no lo de buenas a primeras y sin previo aviso. En realidad como adultos tampoco nos gustaría que nos lo hicieran.
  • Antes de darle una indicación, asegúrate que te está poniendo atención – la mejor forma de saberlo es cuando te mira a los ojos. Ahora puedes darle la indicación de forma clara y precisa: “es hora de irte a bañar”.

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Pero ya que hablamos de respeto al tiempo de niño, podrías por ejemplo decir: “cuando termine tu programa, te metes a bañar” o “¿sabes qué? Intenta pasar de nivel, pero si en 5 minutos no has pasado, salva el juego y vete a bañar”.

De esta forma, además de lograr que el niño obedezca, también le estás enseñando una forma más amable de pedir las cosas y estás logrando mantener la armonía dentro de la casa. ¿No es esto lo más importante?

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