A ver, cierra los ojos e imagina una lenteja. ¡Ese es el tamaño y la forma que tiene tu bebé en este momento! Aún no están definidos sus órganos, tejidos ni extremidades. Porque en esta semana 4 del embarazo, tu bebé todavía es un blastocito, un conjunto de células en forma de disco con tres capas del que se formará el embrión. Son células “madre”, que —al paso de los días— se convertirán en un corazón, en el cerebro, en piernas y en los ojos… en todo lo que un bebé necesita para ser un humano completo y bien formado.

Esto es lo más divertido de la semana 4 del embaraz

Tal vez todavía no sepas que estás embarazada, pero te duelen los senos, tienes sueño o flojera. Quizá, ya se retrasó tu menstruación. ¡Si lo estabas buscando, seguro ya estás súper emocionada!

Algunas mujeres, durante la semana 4 del embarazo pierden un poco el, te recomiendo comer, aunque no tengas hambre. Puedes agregar una sola manzana, un puñado de nueces o una ensalada.

Si eres deportista o practicas algún ejercicio extremo es importante que consultes a tu médico para que te indique si necesitas modificar tu rutina o suspenderla durante los primeros meses o todo el embarazo

Esta es una semana crucial en la que el futuro embrión ya está implantado en tu útero y comienza a desarrollar poco a poco el tejido que formará la placenta. También, se empieza a formar un saco con líquido alrededor del embrión que se llama Saco de líquido amniótico, que va a proteger a tu bebé.

Una de las cosas más importantes que puedes hacer durante la semana 4 del embarazo, es mantenerte muy bien hidratada. Estás fabricando más sangre y tu cuerpo necesita los líquidos.

Si eres vegetariana, pon atención a consumir suficientes proteínas, según recomienda el American College of Obstetricians and Gynecologists. Toma suplementos de vitaminas B12 y D, así como hierro, siempre con el consejo de tu médico.