Durante la semana 5 de embarazo, las células que hacen crecer a tu embrioncito, ya comienzan a desarrollar los principales sistemas: el cerebro, la médula espinal, el corazón o el tracto gastrointestinal. Tu bebé mide entre uno y dos milímetros. En este momento tiene el tamaño de una semilla de naranja, ¿te lo imaginas?

La transformación de la semana 5 de embarazo

Sigue siendo muy pequeño, más o menos del tamaño de un grano de arroz. En este momento, parece más un renacuajo que un humano, pero creeme, ya tiene todo lo que necesita para desarrollarse en una persona.

Si te haces un ultrasonido durante la semana 5 de embarazo, puedes ver el saco embrionario, pero no al embrión. Es muy posible que esta semana te hagas una prueba para confirmar tus sospechas. Si mueres por estar cien por ciento segura de tu embarazo, lo ideal es hacerte una prueba de sangre, ya que allí se medirán los niveles de la hormona gonadotropina coriónica humana (hGC). Mientras más alto esté el nivel de esa hormona, más certeza tendrás de tu embarazo.

En esta semana sigues a tiempo de tomarte el famoso ácido fólico —también conocido como vitamina B9 o folato— que te ayudará a prevenir la aparición de defectos congénitos en el cerebro, labio o paladar hendido y daños en la médula espinal del futuro bebé.

En cuanto confirmes tu embarazo, dile adiós al tabaco, las bebidas alcohólicas y el exceso de cafeína, puesto que tu embrión aún se está desarrollando y cualquier sustancia química puede alterar el proceso de crecimiento.

En los primeros días de la semana 5 de embarazo, puede ser que tengas un leve manchado, quiere decir que tu embrión se implantó en tu útero y, al penetrarlo, provoca un pérdida insignificante de sangre.

Entre el manchado a principios de la quinta semana y un periodo menstrual hay mucha sangre de diferencia. Durante tu embarazo, aprenderás a escuchar a tu cuerpo. Los síntomas de embarazo, aunque molestos, no te hacen daño ni a ti ni a tu hijo, son reflejo de la fuerza de las hormonas circulando en la sangre. Cuando se termine de formar tu bebé, los niveles hormonales se estabilizarán y dejarás atrás esos primeros síntomas, pero vendrán otros también muy interesantes: como el reflujo y los pies hinchados.

Sin embargo, si notas un goteo más que un manchado, acude al especialista lo antes posible.

¿Las hormonas son culpables de tu cambio de humor?

Seguramente te ves igual a antes de estar embarazada. Adentro de tu organismo, hay una verdadera revolución. Estás produciendo muchas más hormonas progesterona y estrógeno, son las responsables de los síntomas que tantas quejas provocan en las mamás. Sobre todo, el asco que te va a tener muy mal durante unas semanas. Créeme, como muchas cosas que te pasarán mientras estás embarazada y mientras tu bebé es pequeño, este malestar va a pasar antes de lo que piensas.

Las hormonas tienen la culpa, como de casi todas las maravillas que van a suceder de aquí en adelante. Te ponen hipersensible y te juegan trampas a la hora de la comida: se te antoja un delicioso menú y en cuanto llega a la mesa, sales corriendo porque huele feo, te huele a podrido y no hay manera de que lo comas.

Te entiendo y te aseguro que no exageras. Lo que antes disfrutabas con loca pasión, hoy lo detestas. El que era tu perfume favorito hoy te huele a veneno. Pasar por el pasillo de los perfumes en un almacén es la peor tortura. Pero es normal que esto empiece alrededor de la semana 5 de embarazo.

¿Qué hace que tu sentido del olfato esté en overdrive? Es el aumento de estrógenos en tu organismo, que son esenciales para que tu útero crezca, tu bebé se mantenga seguro dentro de él y en general, todo tu embarazo transcurra como debe. Este efecto secundario es difícil de ignorar y puede ser responsable de que tengas asco y ganas de vomitar por la mañana o a cualquier momento del día. ¿Sabías que las mujeres que nacen con anosmia, es decir, que carecen del sentido del olfato, no tienen náuseas cuando están embarazadas?

¿Por qué la sensibilidad del olfato?

Otros síntomas normales son dolor de cabeza, somnolencia, cansancio, náuseas y vómitos, sensación de presión y dolor en los senos, falta de apetito, pero el que es clarísimo es la ausencia de tu menstruación.

En la semana 5 de embarazo, ya notaste que no llegó tu regla… y que además tienes uno o varios de los síntomas que te acabo de mencionar. Las náuseas son generalmente por las mañanas, pero también pueden ocurrir en la noche. En cambio, el dolor de cabeza suele ser al despertar, por lo que puedes pensar que es por no dormir bien, pero se debe a la progesterona.

¿Tus amigas te han dicho que a partir de ahora nunca vas a dormir igual? Tienen razón. En una encuesta de la National Sleep Foundation, 78% de las mujeres que respondieron dijeron que durante su embarazo tuvieron problemas para dormir bien, sentir que habían descansado o para mantenerse despiertas. Tal vez salgas de casa con una lista de actividades y no hagas ni la primera, o te quedes dormida en la oficina, ¡lo que nunca!

Durante tu primer trimestre, el sueño inoportuno e incontrolable va a poner de cabeza tu día. Es como si tu cuerpo quisiera encerrarse a empollar a tu bebé. En este caso, la progesterona es la causante de tu somnolencia. Y si empiezas a roncar, también son las hormonas del embarazo, que relajan los músculos, muchas mujeres tienen apnea del sueño, en el que se deja de respirar intermitentemente mientras estás dormida.

Si en las noches tienes insomnio, también es normal. Coméntale a tu médico si sientes que tienes apnea o si tus tobillos están hinchados. Los medicamentos para dormir pueden afectar a tu bebé, por lo que lo mejor es tener una buena higiene del sueño:

  • Practica alguna actividad física por media hora cada día
    vete a dormir y despierta cada día a la misma hora
  • Toma suficiente líquido durante el día, y reduce tu consumo antes de irte a la cama
  • Si no puedes dormir, levántate y haz alguna actividad tranquila, no te quedes en la cama dando vueltas

La semana 5 de embarazo es esencial para el desarrollo exitoso de los órganos y tejidos de tu embrión, así que, a pesar de sufrir varios síntomas, recuerda que son pasajeros y no debes automedicarte ¡nada!

Puedes comer jengibre o galletas saladas para el asco, o masticar un poco de hielo para calmar tu estómago revuelto. Cualquier remedio casero, es mejor validarlo con tu doctor.

Tu médico debe saber exactamente todo lo que tomas, tanto fármacos como suplementos, remedios naturistas y alternativos, porque tu cuerpo funciona diferente cuando estás esperando y algunos químicos o sustancias pueden afectar a tu bebé, aunque sean naturales.

Para esta semana, tu bebé mide uno o dos milímetros, más o menos como un grano de arroz. La placenta, el saco amniótico y el cordón umbilical se están formado. Tu empiezas a sentir algunos síntomas y ya sospechas que tienes un invitado en tu vientre, ¡Que emoción!

Los síntomas en las primeras semanas de embarazo no deben doler ni mandarte a la cama. Si así te pasa, ve al médico y asegúrate que todo va viento en popa.

Si hoy te mueres de asco con el olor de tu pareja, no te apaniques. No se va a comparar con la alegría de saber que en ocho meses más olerás a tu pequeño entre tus brazos.