15 errores frecuentes en la educación de los hijos

Juan Pablo Arredondo · 7 febrero, 2018

¿Cuáles de estos errores estás cometiendo y no te habías dado cuenta?

Cuando te conviertes en padre, es común sentir que solo existen dos planteamientos para hacerlo bien: ser estricto o darle demasiada libertad a los niños.

El primer polo se destaca por tener mecanismos de freno extremos para controlar a los niños. El segundo polo se caracteriza por tener la creencia de darles demasiada libertad a los hijos para hacerlos seguros e independientes. Lamentablemente ambos opuestos son erróneos.

Por eso, te compartimos algunos errores que los padres suelen hacer cuando caen en alguno de los dos polos y que tú no debes repetir: 

1. Anteponer la emociones por encima de los hijos.

Ejemplo: Me desespero, me enojo, soy intolerante pero es porque quiero educarlos.

2. Manejar a los hijos con base en nuestros traumas, nuestros miedos o nuestra propia neurosis.

Ejemplo Yo fui abusada de chica y no quiero que a mi hij@ le pase lo mismo.

3. Sobreproteger a los hijos.

Ejemplo: Yo cuido que a mi hijo no le pase nada. Para eso estoy yo.

4. Educar a través del miedo.

Ejemplo: No se me vaya a traumar o se me vaya a ir de la casa, y tiene año y medio el niño.

5. Compensar nuestras culpas permitiéndoles.

Ejemplo: Casi no estoy con él porque trabajo todo el día. Ni modo que llegue a regañarlo.

6. Focalizarnos sobre el probable origen de las conductas, más que sobre los comportamientos inapropiados.

Ejemplo: Es que él pega porque a su primito su papá lo deja ver las luchas y a eso juegan.

7. Pobretearlos.

Ejemplo: Es que pobre... no tiene papá

8. Darles todo o cegarnos por amor.

Ejemplo: Sé que no le niego nada pero no quiero que viva las carencias que yo viví. Sí es difícil, pero de ahí a que sea insoportable como me dicen que es.

9. Confundir autoridad con autoritarismo.

Ejemplo: No sé hasta dónde debo permitirle y hasta dónde no, para no pasarme y ser autoritario. Es que si le llamo la atención, capaz que me ve como el malo.

10. Usarlos de escudo, espada o moneda de cambio.

Ejemplo: Tu hijo siempre me reclama que por qué nunca llegas temprano. Yo no te pido para mí, es por tu hijo.

11. Hacerles creer que son más de lo que en realidad son. 

Ejemplo:  Tú eres lo mejor de este mundo y nada ni nadie te merece.

12. Resolverles todo.

Ejemplo: No te preocupes, mamita te va sacar de ese problema. Yo voy a hablar con tu maestra.

13. Vivir a través de ellos.

Ejemplo: Tienes que esforzarte mucho más y sacrificar muchas cosas si quieres sobresalir en la gimnasia.

14. Descuidar a la pareja en pro de los hijos.

Ejemplo: Nosotros vivimos para nuestros hijos.

15. Ser amigo de los hijos.

Ejemplo: Siempre le he dicho que seamos como los mejores amigos.

En resumen

  • Poner límites es un profundo acto de amor
  • Los niños necesitan estructura, orden y reglas claras
  • Dejar pasar comportamientos indeseables generará conductas incorrectas
  • Asentir que experimente las consecuencias de sus actos promueve su independencia y autonomía
  • No hay que hacer lo que de acuerdo a su edad ya debería estar haciendo por sí mismo
  • Juan Pablo Arredondo
    Terapeuta Familiar y conferencista
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