Desde cero: trabajar después del embarazo

Redacción bbmundo · 18 diciembre, 2014

Tu autonomía en la toma de decisiones es clave para impresionar a tu reclutador, así como la manera en que resuelves conflictos en casa.

Regresar a la vida laboral después de tener un bebé o de criar a tus hijos  y constituir toda una familia puede ser un reto, pero no te preocupes, existen formas y estrategias que te ayudarán a hacerlo. Para tener éxito en tu proceso de reincorporación, deberás:

  • Contrarrestar las preocupaciones que tengas sobre el ambiente laboral y tu familia
  • Si te sientes desactualizada se recomienda informar que tu ausencia del mercado laboral no se traduce necesariamente en una pasividad completa y que, a pesar de no haber estado presente de manera formal en una organización, te has mantenido al tanto de las dinámicas que exige toda profesión
  • Es importante lograr que el reclutador entienda que continuaste con el desarrollo de tus habilidades y competencias en un esquema informal; por ejemplo, si has participado de manera altruista en organizaciones de beneficencia pública o apoyado a un familiar o conocido en la operación de su negocio. Tal vez, ninguna de estas alternativas aplique para ti y en consecuencia no cuentas con evidencia tangible de la continuidad de tu desarrollo. En este caso, las actividades que se realizan en el hogar presentan oportunidades similares. Es decir que las responsabilidades diarias exigen organización y disciplina de tu parte. La manera en la cual las organizas o delegas puede traducirse en habilidades mercadeables a la hora de buscar un empleo, lo mismo sucede en el caso de la administración de las finanzas del hogar y el dinero
  • Indicar que las causas personales que te exigieron ausentarte originalmente las has resuelto debidamente y recobraste tu sentido de compromiso profesional

Descubre tus habilidades

Tu principal objetivo es demostrar a tu reclutador que no has estado sin hacer absolutamente nada, pasando el tiempo en actividades irrelevantes. Al contrario, manifiesta que las tareas que realizas te permitieron aplicar tus habilidades y desarrollar tus destrezas.

Al indicar cómo organizas las tareas en tu hogar, enfatiza tu habilidad de trabajo en equipo. Por otra parte, tu creatividad para resolver problemas y maximizar las finanzas son de igual interés para el reclutador.

Compromiso equilibrado: profesional-personal

La situación personal que estás viviendo va a dictar las preguntas que te hará el reclutador. En su mayoría, girarán en torno a las razones sobre tu primera ausencia, posible desactualización y aparente falta de compromiso por las exigencias personales que vives actualmente.

A manera de ejemplo, si la razón principal para dejar tu anterior empleo fue contraer matrimonio y crear una familia, lo más probable es que las preguntas se centren en el tipo de relación que mantienes con tu pareja. Tu reclutador estará interesado en su personalidad: si es celoso o controlador, o bien, si es capaz de respetar tus horarios; en el respeto que mantienen como pareja, sobre todo en relación con la autonomía de las decisiones, será de igual relevancia durante la entrevista. La descripción de la dinámica de pareja que llevas será clave para tranquilizar al reclutador, pues espera saber si la persona con quien compartes tu vida no interferirá innecesariamente con los compromisos laborales que exige el puesto.

Para las mamás o aquellas mujeres con planes de crear una familia próximamente, la recomendación es sugerir que las exigencias de los niños están previstas durante los horarios de trabajo, con un familiar o en una guardería. Aunque lo mejor es ser lo más honesta que puedas. Engañar al reclutador con el único propósito de quedarte en el puesto puede acarrearte problemas. Tarde o temprano se percatará de que tus responsabilidades como madre te rebasan y entonces, podrían despedirte.

La dinámica del mercado laboral actual exige jornadas de trabajo cada vez más demandantes. Así que piensa bien si tienes la oportunidad y las condiciones para comprometerte a muchas horas de trabajo. Busca un empleo que te permita balancear tu vida personal y profesional.

Explota tus talentos

Uno de tus principales talentos es que al haber estado ausente del entorno laboral mantienes una perspectiva objetiva. En otras palabras estás libre de vicios o malas costumbres. Es posible que seas una consumidora del producto o servicio que ofrece la empresa y por ende, tendrás múltiples sugerencias para mejorar la operación, el producto o el servicio prestado. Además, las mujeres tienen como característica distintiva la de ser muy comprometidas en todo aquello que realizan, lo que es una garantía para cualquier empleador. A su vez, el ser madre conlleva responsabilidades de muy alto nivel. De igual modo, quizá en tu entorno social cuentas con contactos potenciales para hacer negocio, es decir, tu red de conocidos son clientes, proveedores o asesores.

Lo más importante es tener en cuenta que la condición que actualmente vives no es la que te descalifica de un proceso laboral, sino la forma en que la manejes y la presentes, así como tu habilidad para equilibrar las preocupaciones que comúnmente aquejan a un reclutador en torno a las mujeres que buscan reincorporarse al medio laboral después de un periodo de ausencia.

Recuerda: capitaliza tus ventajas y tu potencial para agregar valor y hacer recomendaciones objetivas para contrarrestar lo malo que pudiera ver en ti un reclutador. Con un poco de creatividad, acertarás en tus esfuerzos para emplearte nuevamente, volverte útil en el medio laboral y contribuir en una empresa u organización.

Esta fue una colaboración especial de Roberto Debayle

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