Si tu hijo está en este rango de edad, puede ver la muerte como un sueño o una jornada larga, va logrando diferenciar entre estar vivo y muerto, pero será hasta acercarse a los cinco cuando ya entienda que los fallecimientos significan no funcionalidad y que son irreversibles.

[relacionado id=11692]

Tu hijo tiene un sentido de pérdida si:

  • Busca activamente a la persona finada
  • Tiene regresiones en sus etapas de desarrollo (volver a mojar la cama, chuparse el dedo, querer biberón)
  • Presenta reacciones inesperadas de enojo y agresión que causan deterioro en sus vínculos con otros
  • Manifiesta su tristeza en los juegos o en la falta del deseo por jugar
  • Le notas trastornos de sueño y/o alimentación
  • Parece estar aislado

Cómo responderle cuando pregunte sobre la muerte

Hacia el final del kínder y justo antes de que vaya a ingresar a la primaria, el bombardeo de preguntas sobre la ausencia de un ser querido será considerable. Prepárate y sigue estos ejemplos.

¿Qué es morirse?

De acuerdo al evento que haya sucedido explícale: “La muerte es lo que le pasó a tu mascota, Fido, que estaba tan, tan enfermo que ahora no respira, ni se mueve, no necesita comer o dormir, pero está bien y ya no sufre”.

¿Cuándo va a regresar?

“Si alguien muere ya no vamos a volver a verlo, tu mascota no va a regresar con nosotros porque ya se falleció, pero vamos a poner aquí una foto suya para acordarnos siempre de que estuvo con nosotros y pasamos momentos felices a su lado, ¿qué te parece?”.

¿Tú también te vas a morir?

“Sí, todos vamos a hacerlo pero cuando estemos o muy enfermos o muy viejos. Es normal y no hay de qué preocuparse”.

¿Entonces yo también me voy a morir?

“Sí pero ya te dije que sólo cuando estés muy, muy pero muy enfermo lo cual no te pasará porque yo te estoy cuidando o si no cuando estés muy, muy viejo pero a ti te falta muchísimo para eso, así tranquilo”.

Recordemos lo que decía la psiquiatra y escritora suizo estadounidense Elisabeth Kübler-Ross: “un niño jamás hará una pregunta si no sabe que está preparado para escuchar la respuesta”.

Agradecemos la participación de la psicoterapeuta y tanatóloga Verónica Valdés. Puedes contactarla al T. 04455 1474 5566 o al correo verovaldesor@gmail.com