¡Aceptémoslo! Como papás, una de las cosas con la que no queremos batallar, son las tareas escolares. ¿Cuántos no daríamos todo para que nuestros hijos nacieran con el súperpoder de pasar su vida académica sin problemas? Bueno pues como realmente pocos se pueden dar el lujo de eso. Te damos unos tips para que le permitas librar sus batallas y como padre no termines haciendo la tarea de tus hijos.

4 consejos para no terminar haciendo la tarea de tus hijos

Te invito a que pienses que para los pequeños el adaptarse a las aulas virtuales y no asistir a su escuela, dejando de ver a sus amigos y maestros; no es nada fácil ya que los afecta en su sociabilización y emociones.

Por eso la atención a la escuela, estar sentado varias horas frente a la computadora les resulta un reto muy complejo, unido a sus deberes escolares.

Así que ¿cómo puedes apoyarlo realmente en su proceso de aprendizaje y no terminar haciendo la tarea de tus hijos?

Te comparto estos consejos:

1. De acuerdo a su etapa de desarrollo prepara horarios y límites: no es el mismo nivel de atención el de un pequeño de 3 años al de 8 años.

2. Tú eres quien mejor lo conoce. Toma en cuenta su forma de ser; por ejemplo si tu hijo necesita más espacios de calma prepara con él momentos donde respire o bien si se frustra fácilmente prepara hojas y colores para que dibuje lo que siente, si se exige mucho, permite que se equivoque o bien es inseguro al hablar frente a sus compañeros, anímalo a responder solo cuando se sienta bien y si no, no lo presiones.

3. Organiza el tiempo con tu pequeño para las tareas escolares. Te recomiendo que dividas su día y semana en una hoja blanca, haciéndolo por bloques: las tareas tienen un color, el tiempo de jugar otro color, su tiempo de estar en clases, otro color, su momento de ver televisión otro.

Así a tu pequeño no se le dificultará entender cómo son los días para él y qué esperar en cada momento del día. Esto servirá para no terminar haciendo la tarea de tus hijos.

4. Cuando hagan las tareas es importante que estés presente- ausente. ¿Pero cómo es esto?

-Siéntate y pídele que te explique lo que tiene que hacer, escucha como lo entiende, pero recuerda su edad, no le exijas a un niño de 5 años que entienda igual que un pequeño de 10 años.

-Explícale con paciencia, pero si te enoja o te frustra sus respuestas o su forma de trabajar, entonces dile lo que sientes, “estoy enojada, me voy un rato a calmarme y regreso contigo. Cuando nos sentimos así, es mejor respirar y entonces volvemos a empezar”.

-Que la tarea se haga en un tiempo, no lo dejes sentado toda la tarde para que cumpla con lo que tiene que hacer. Puedes decirle: “mira en tu bloque naranja (recuerda que organizaron su tiempo en bloques de color) de las 5 a las 6 es tu hora de tarea, la vas a empezar y si tienes problemas para hacerla, me llamas”.

-¡No todo es seriedad! Una forma muy divertida es que le expliques con juegos y cuentos lo que tiene que hacer, ríanse, bromeen; así la tarea será un momento divertido y especial y le quitarás el conflicto a su relación.

-Promueve con tu hijo la fantasía y la creatividad. ¿Cómo puedes enseñarle sobre las sumas y las restas a tu hijo?, pueden jugar a la tiendita o al restaurante. Sobre español, cuéntale un cuento y que él te explique que entendió. Son tips sencillos para no terminar haciendo la tarea de tus hijos.

-Hacer grupo de tareas a distancia es una buena opción para los niños que no conviven con sus amiguitos. Puedes ponerte de acuerdo con otras mamás para que un día a la semana los niños hagan su tarea juntos, supervisados por la mamá- anfitriona.

-¡No dejes a un lado el aspecto emocional! Si las tareas se han vuelto un problema, donde ya está muy afectado el estado de ánimo de tu hijo, entonces busca ayuda profesional.

Acompañar a tu hijo en su aprendizaje es un proceso de confianza, respeto, empatía y sobre todo de juego, así que aprovecha cada momento del día para enseñarle con paciencia y tolerancia.

 

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