La forma en que se desarrolla el apego es el modo en que tu bebé se relacionará de adulto. Existen distintos tipos de personalidad según el apego y estos se forman durante los dos primeros años.

Una vez que se establece la personalidad según el apego, permanece para toda la vida e influye en la manera en que socializa y cómo educará a sus propios hijos. La psicóloga estadounidense Mary Ainsworth identificó cuatro distintos tipos de apego:

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Apego seguro

Ocurre cuando el bebé forma un apego emocional con un adulto que está sintonizado emocionalmente con él, que es sensible y responde a sus requerimientos.Por eso es clave la infancia, porque es cuando se desarrolla la personalidad según el apego.

A futuro: personalidad segura. Al contar con cuidadores sensibles a sus necesidades, este tipo de personalidad según el apego será basada en la confianza y estarán disponibles cuando los necesiten e incluso ayudarán en la adversidad. Por eso, sus relaciones interpersonales tenderán a ser más cálidas, estables y satisfactorias.

 

Apego inseguro evitativo

Sucede cuando está rodeado de adultos inaccesibles emocionalmente y, por lo tanto, inconscientes de sus necesidades.

A futuro: personalidad rechazante. Este tipo de personalidad tiende a ser solitario porque considera que las relaciones y las emociones tienen poca importancia. Suelen ser personas excesivamente racionales y reprimen sus sentimientos; por lo general evitan cualquier situación angustiante.

 

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Apego ambivalente o ansioso

 En este patrón los padres o adultos que cuidan al niño responden de forma inconsistente a lo que puede requerir.

A futuro: personalidad preocupada. De adultos son excesivamente autocríticos e inseguros. Son dependientes, y en sus relaciones se muestran continuamente desconfiados y preocupados porque en el fondo sienten que van a ser rechazados.

 

Apego desorganizado

 Se da cuando los padres y otros cuidadores le generan experiencias aterradoras al niño.

A futuro: personalidad temerosa, evitativa o violenta. Ya que de niños reprimieron sus sentimientos durante los incidentes traumáticos, como adultos continúan separados de sí mismos.
En este punto, los sentimientos que reprimieron durante su infancia salen a la superficie y, sin darse cuenta de que éstos provienen de su pasado, los trasladan al presente. Debido a esto, interpretan las cosas como algo peligroso y reaccionan de manera impulsiva, con tres tipos de conducta:

  • Huyen porque sienten que están cerca de un riesgo terrible del que debe alejarse.
  • Pelean y buscan defenderse de ese peligro con una violencia desproporcionada.

Se congelan porque se sienten desesperados e impotentes, sin posibilidad de obtener ayuda.

Mejor, favorece lo seguro: 

 

  • Muéstrate disponible física y afectivamente a sus necesidades
  • Demuéstrale amor incondicional
  • Favorece su independencia gradualmente, evita hacer todo por él y permite que tenga experiencias nuevas
  • Ten contacto físico positivo con él todos los días. Si es bebé, cárgalo con firmeza, mécelo, cántale, míralo a los ojos, bésalo
  • Procura estar realmente con él por lo menos un par de horas al día; esto significa sin celulares, tabletas, computadoras o televisión