Ojos rojos o uveítis: la enfermedad que provoca ceguera en niños

Guadalupe Camacho · 21 enero, 2019

Si tu hijo presenta ojos rojos e inflamación, es prioritario que lo lleves con un oftalmólogo pediatra. Conoce los síntomas de la uveítis.

La uveítis u ojos rojos es una inflamación ocular que comienza en la úvea (capa vascular que recubre los ojos) y que puede extenderse a otros tejidos de la zona, sin un tratamiento, la inflación puede ser tan severa que genere ceguera permanente. 

La uveítis es frecuente en niños que tienen herpes, toxoplasmosis o artritis ideopática juvenil. La hemos diagnosticado desde los dos años, muy tempranamente. También tenemos casos en chicos de 16 años. Sin embargo, hemos tenido casos en los que no sabemos por qué comienza a inflamarse la úvea, puesto que no hay signos de infección, simplemente ocurre que los ojos del menor comienzan a tornarse rojos”, advierte la cirujana oftalmóloga, Luz Elena Concha del Río, especialista en enfermedades inflamatorias oculares.

 

¡Papás, atentos a los síntomas!
Todo sobre la uveítis

 

Concha del Río, jefa de la Clínica de Enfermedades Infamatorias Oculares de la Asociación para Evitar la Ceguera en México, precisa que los síntomas que los padres pueden observar fácilmente son: uno o ambos ojos rojos y sensibilidad a la luz (ya sea solar o artificial).

“Cuando algún adulto (maestro, padre o abuelo) observa que el niño tiene el ojo rojo o que llora al prender la luz o sacar al niño a la calle, es que puede haber inflamación de la úvea. Sin embargo, estos dos síntomas significan que la enfermedad ya tiene tiempo ‘instalada’, puesto que el primer, primer síntoma es la visión borrosa, pero los niños muy pequeños no saben distinguir entre ver bien y ver borroso, ya que aún no tienen claros esos conceptos”, precisa la experta.

Imagen: Creative Commons 

Cuidar los ojos desde el primer día de vida

 

La uveítis es una enfermedad desconocida, incluso para los pediatras, lamenta la entrevistada y dice que “cuando un pequeño nace se revisa rápidamente los ojos, pero no a detalle; entonces, al paso del tiempo puede generarse la inflamación de esa zona del ojo y si no se revisa por un experto el niño puede quedar ciego, pues desarrollan glaucoma y cataratas, ambas enfermedades condicionan la visión del ojo”.

Lo ideal, menciona Cocha del Río, es que un recién nacido sea evaluado por un oftalmólogo pediatra, especialmente si el niño tiene antecedentes familiares de artritis, así como toxoplasmosis (enfermedad que se produce como consecuencia de una infección por el parásito Toxoplasma gondii, que vive en las heces fecales de gatos).

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A los cinco años, otro examen con el oftalmólogo. “Cuando tu hijo cumpla los cinco años, hay que llevarlo nuevamente con el oftalmólogo para que revise a profundidad el ojo, algunos maestros descubren que el niño no lee bien, entonces les dicen a los padres que necesita lentes, pero en realidad puede ser la uveítis”, destaca la entrevistada.

 

Datos que debes saber de la  de la uveítis

 

Recuerda que la información es conocimiento, así que ten en cuenta los siguientes datos para que ante cualquier señal, lleves a tus hijos con el experto en la salud ocular.

Síntomas de la uveítis antes del diagnóstico:

  1. Pérdida de la visión en 67% de los casos
  2. Dolor ocular en 60% de los casos
  3. Inflamación ocular (ojo rojo), en 60% de los casos
  4. Malestar frente a la luz, en 50% de los casos
  5. Dolor de cabeza, en 42% de los casos
  6. Ver moscas o manchas volando, 5% de los casos