Educar a un hijo conlleva un sinfín de responsabilidades y aunque sabemos que para muchos, la parte educativa es de las más importantes, también la parte emocional y la salud física. Es por esto que te queremos explicar por qué debes evitar que tu hijo evite la comida emocional.

¿Cómo evitar la comida emocional?

¿Cuántos de ustedes le han dado un chocolate a su hijo, para consolarlo? Esto precisamente es inculcarle la comida emocional. Es darle comida para su consuelo. Situación que si bien funciona de manera inmediata, se convierte en un hábito vinculado con aumento de peso y trastornos de alimentación.

El especialista, Rafael Pérez Escamilla, profesor de epidemiología y salud pública en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Yale, explicó  que «ahora hay evidencias incluso más firmes de que los estilos de alimentación de los padres tienen una influencia importante en los hábitos dietéticos de los niños y la forma en que los niños se relacionan con los alimentos y las bebidas al abordar sus propias emociones».

No debemos caer en casos extremos de entonces no consumir nada que «nos hace engordar»; lo que hablamos es que hay mejores formas de manejar el estrés emocional como lo menciona Melissa Cunningham Kay, asistente de investigación en la Facultad de Salud Pública Global Gillings de la Universidad de Carolina del Norte, quien explica que «la tristeza y el enojo son emociones normales. En lugar de utilizar la comida como distracción ante ellas, se debe enseñar a los niños a tolerarlas y a encontrar otras formas de afrontarlas”.

Es probable que como padres cuando vemos que nuestro hijo está por hacer un berrinche, caigamos en pánico; otro ejemplo podría ser que el niño se lastimó y como no queremos que llore, preferimos consolarlo con un dulce; sin embargo no debemos tener miedo a estas actitudes pues son normales de un crío.

No debemos recurrir a la comida emocional, los padres debemos ofrecer otro tipo de herramientas para que los niños regulen sus emociones. Aquí algunos consejos para ayudarle a tu hijo a tener un mejor desarrollo emocional:

Recuerda que nadie como tú, para darle fuerza emocional, la cual le acompañará toda la vida.

  1. Comprendo tus errores (o equivocaciones), todos cometemos errores.
  2. Yo sé que tú puedes hacerlo.
  3. Me encanta escuchar tus historias. Me hacen muy feliz.
  4. He aprendido alguno nuevo de ti hoy. ¡Gracias!
  5. Me encanta verte jugar tan divertido.
  6. Estoy muy orgullosa de ti.
  7. Me gusta mucho pasar el tiempo contigo.
  8. ¡Hagamos esto más seguido! Fue increíble
  9. Siempre tiempo en ti. ¿Lo sabías?
  10. Te amo hoy y siempre

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