¿Qué es la laringomalacia de los bebés?

Revista bbmundo · 2 septiembre, 2020

Si has detectado que tu recién nacido hace un sonido parecido a un rechinido, conocido como estridor, es posible que tenga laringomalacia.

La laringomalacia es una alteración congénita que aparece en el primer trimestre de vida. Se debe a que los cartílagos y tejidos que conforman la laringe están flácidos o débiles, y por ello no pueden mantenerse firmes –como un tubo– cuando pasan el aire, la comida o el agua. Esto ocasiona que el conducto se cierre, y que al hacerlo se escuche un sonido como de rechinido, conocido como estridor. Cabe señalar que la intensidad de éste no es sinónimo de gravedad.

Síntomas de la laringomalacia

Se desconocen sus causas, y no hay un cuadro clínico específico; pero el ruido al respirar es una señal clara. Una forma de confirmarlo es que se hace más sonoro con el llanto, la agitación o al acostarse boca arriba.

Por otro lado: Hitos del Desarrollo de Lenguaje desde los 3 meses hasta los 3 años

En un primer acercamiento, para localizar el punto donde ocurre el cierre, los médicos se orientan por una regla: si se escucha al inspirar, el problema puede estar en la parte superior de la laringe; y si ocurre al espirar, está a la altura del pecho. Para asegurarse, los otorrinolaringólogos efectúan una laringobroncoscopía, que consiste en introducir una fibra óptica por la boca para recorrer el tracto respiratorio y observar exactamente qué ocurre y en dónde.

Tratamiento

Esta variación no es peligrosa en realidad: el estridor disminuye gradualmente a partir del año de edad, hasta desaparecer por sí solo seis meses después. Se sabe que la mayoría mejoran al llegar a los dos años, sin embargo, se han reportado casos en donde permanece hasta la adolescencia, y como se manifiesta al hacer ejercicio, es muy fácil que la confundan con asma.

Revisa: ¿Qué pasa si no vacuno a mi hijo durante la cuarentena?

De entre todos los pacientes con laringomalacia, sólo 10% requiere cirugía, y los candidatos deben presentar, además del chirrido:

  • Apneas o falta de respiración
  • Cianosis, que es la coloración azulada de la piel causada por baja oxigenación
  • Falta de crecimiento o en la ganancia de peso

De ser así, la intervención más aceptada es la supraglotoplastia, que tiene más de 95% de efectividad; se realiza con láser y es más recomendable que un corte en la tráquea.

 

Artículo publicado en la revista impresa No. 81, julio 2012