¿Habías escuchado los beneficios de comer tu placenta en el posparto? Es una práctica que se hace desde la época prehispánica y se hacía a manera de veneración para la parte que le dio vida al bebé y se le regresaba un poco a la mamá; el resto se enterraba y se plantaba un árbol. En México las mujeres se han ido preparando para saber los beneficios fisiológicos que tiene y es una forma de agradecimiento a la naturaleza a nivel espiritual. De 5 años a la fecha ha tenido más auge y difusión en nuestro país aunque muchas personas aún no saben cómo pueden encapsularla para consumirla. Lo normal es tomar un batido diaria por 3 o 4 días. 6 beneficios de ingerirla
  1. Restaura la energía tras el esfuerzo del parto
  2. Aporta hierro, minerales y vitaminas
  3. Balancea los niveles hormonales
  4. Reduce el sangrado posparto
  5. Aumenta la cantidad de leche y mejora la calidad de la misma
  6. Ayuda al útero a contraerse a su tamaño original
Comer la placenta es un auxiliar para prevenir la depresión posparto, ya que ésta está relacionada con el déficit de hierro en la sangre y como la placenta contiene gran cantidad de este elemento la hace ideal para que los niveles en la sangre vuelvan a la normalidad. ¿Cómo la almaceno? Lo recomendable es que la mamá se lleve la placenta a casa antes de 24 horas. Se debe conservar en una bolsa de residuos orgánicos y meterla en una hielera para congelarla. Para que la mamá la tome por primera vez se toma un pedazo de 1cm2 y se licua con agua o con un batido de frutos rojos pero no con leche porque hace corto circuito con la sangre. La placenta congelada dura años siempre y cuando la cadena de frío se conserve, pero una vez descongelada no se puede volver a congelar. Si quieres saber más o te interesa hacer cápsulas con tu placenta puedes contactar en Facebook a: Naturaleza Medicinal de la Placenta. Agradecemos a Karla Lara, Doula de parto y posparto, Miembro de la Red Medicinal de la Placenta. Encuéntrala en Twitter: @KarlaDoula o en el mail karlalara70@gmail.com.