Alguna vez te has preguntado ¿mi hijo me tiene miedo o respeto? Existe una gran diferencia entre una y otra y lo que hace más fuerte una es la confianza.

La diferencia entre la crianza con miedo o respeto

«La crianza basada en el miedo es cuando los padres usan el poder y el control para tratar de que sus hijos cumplan con las expectativas”, explica el Dr. Stuart Ablon, psicólogo clínico y director de Think:Kids en el Departamento de Psiquiatría del Hospital General de Massachusetts.

En la década de 1960, la psicóloga Diana Baumrind llamó por primera vez crianza autoritaria a un estilo de crianza descrito por primera vez como una crianza basada en el miedo, porque los padres autoritarios hacían que sus hijos obedecieran a base de castigos y normas.

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Cómo diferenciar uno de otro

El psicólogo y terapeuta familiar, Juan Pablo Arredondo explica que el miedo y el respeto son dos términos que surgen durante el proceso de crianza de los niños y con frecuencia se confunden entre sí. Hay que hablar de lo que representa tener hijos obedientes o que obedezcan.

Obedecer es: cumplir la voluntad o el lineamiento de quien manda o de quien establece una ley o norma. Reaccionar a lo que se hace para cambiar su forma o su estado, por ejemplo:  «el enfermo no obedece al tratamiento»

¿Quién  marca los lineamientos o normas en casa?

¿Los padres? ¿Los hijos? ¿Nadie?

Esto determina perfectamente que no tenemos opción. Es increíblemente necesario explicar las reglas, las normas o las consignas, pretendiendo que los hijos las entiendan. Es por eso que resulta necesario platicar y explicar las consecuencias de cada norma o límite e incluso la anticipación de las consecuencias, esto también evitará pensar «mi hijo me tiene miedo». 

Si se preguntan si no existe una opción extra de normas en casa y así evitar pensar algo común «mi hijo me tiene miedo» es importante que sepan que las consignas cotidianas o de miedo para que obedezcan no pueden ser por tiempos prolongados, es decir: deben ser firmes pero no durante muchos días. 

Seamos claros, puede y debe existir una alternativa adicional para ser autoridad para los hijos. Juan Pablo explica lo siguiente: 

  • Una autoridad es quien jerárquicamente está por arriba de otro. 
  • La autoridad no es una figura negativa ni mala. Existe una clara diferencia entre ser autoridad y ser autoritario.
  • El entender en los hijos puede llegar a ser un asunto relativo. Es decir, puede ser que entiendan pero no ejecuten o actúen correctamente.
  • Puede ser también que entiendan, pero lo que se les está planteando no sea a su conveniencia, razón por la cual parecería que no entienden u obedecen. 
  • El miedo, por su parte, pudiera implicar la manifestación impositiva de una autoridad intransigente y radical.

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Cómo diferenciar si mi hijo me tiene miedo o me respeta

Entonces, ¿mi hijo me tiene miedo o me respeta? El respeto inspira, surge del amor, la admiración, y crea vínculos sanos y sólidos. Como papás no quieren que sus hijos tengan miedo, esto no solo arruinará la relación con ellos, también tendrá un impacto negativo en las futuras relaciones que tendrán con los demás.

Por ejemplo, los niños que han sido disciplinados usando la ira y el miedo suelen usar esas mismas tácticas cuando interactúan con otros niños, puede conducir fácilmente a un comportamiento de intimidación.

Gritar para disciplinar NO les está enseñando sobre el bien/el mal o las consecuencias, sólo les está causando angustia emocional.

Logra respeto hablando y mostrando respeto a tus hijos y a los demás, hablando de manera cortés, incluso cuando estés enojado o molesto.

No olviden que los niños imitarán acciones y seguirán el ejemplo. Por tanto, podrás contestarte la pregunta de ¿mi hijo me tiene miedo?  a partir de su reacción, ésta puede ser a base de gritos, enojos no controlados, y claro, no mostrará respeto por los demás. Así que es claro que entiendan, como papás, que si regañan a su hijo y lo castigan pero en último momento no siguen el castigo, eso resta respeto y sabrán que pueden «violar» la ley. 

Mi hijo me respeta sí….

  • Si tiene confianza. Por ejemplo: te respetan como persona y buscan en ti consejos y orientación. Si te temen, les queda claro que solo recibirán críticas y reproches y te ocultan cosas.
  • Otra señal de respeto es si tu hijo sabe expresar sus emociones contigo, y se siente libre para expresarse. Un síntoma de que no hay respeto es que en las familias autoritarias no está permitido expresar enojo o disconformidad porque sólo se debe obedecer sin quejarse. En estos casos, la tristeza es vista como un signo de debilidad.
  • Cuando los niños temen a sus padres, tienden a obedecer ciegamente, incluso si no entienden las reglas o no están de acuerdo con ellas.

Es más, si no aprenden nada de los castigos o las consecuencias, aún así se someten, las emociones se transformarán en rebeldía y terminarán en actitudes desafiantes, buscando directamente discutir o desobedecer.

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