Los corazones significan, para la mayoría de las personas, amor, alegría y amistad. Sin embargo, en la salud oral representa una advertencia, puesto que una lengua que termina en forma de corazón (médicamente se le conoce como anquiloglosia) causa una diversidad de dificultades.

Así, una lengua acorazonada se origina cuando el frenillo corto la tensa hacia abajo, hasta deformarla. Recordemos que la lengua debe terminar en forma alargada y fina, pero en algunos recién nacidos es muy notorio ver el corazón cuando llora, sin embargo, en otros, pasa desapercibido. 

Tipos de frenillos cortos

• LEVE

Frenillo corto que no interfiere con las funciones de la lengua: succión, deglución, masticación ni fonación.

• MODERADO

Frenillo corto que dificulta la alimentación; posteriormente causa alteraciones en el lenguaje y en la posición de los dientes.

•  SEVERO

La lengua está fusionada con el piso de la boca; hay dificultad para la deglución y la succión. Se presentan alteraciones importantes en el lenguaje, por el impacto en los dientes, encías y maxilar.

Los varones más afectados con problemas de frenillo

Al respecto, el estomatólogo Eduardo de la Teja Ángeles, adscrito al Servicio de Estomatología Pediátrica, del Instituto Nacional de Pediatría, explica que el frenillo corto, grueso o ambos afecta entre dos o tres de cada 10 mil recién nacidos y, es más frecuente en los varones.

No obstante, algunos investigadores estiman que la cifra de afectados puede llegar hasta el 10.7% de los bebés. “Lamentablemente poco se habla del frenillo, por eso tenemos un número reducido de diagnosticados, pues los padres solo se dan cuenta de que algo anda mal cuando el pequeño ya comienza a hablar y se le dificulta la pronunciación de ciertos fonemas como: r, rr, l, t y s.»

Algunas familias tienen por genética el frenillo corto, por ello si los padres, abuelos o tíos lo tuvieron, es posible que los descendientes también.

La importancia de la lengua en la salud:

  1. Es esencial a la hora de amamantar, puesto que el bebé puede realizar los movimientos de succión y deglución cuando se le pone al seno materno.
  2. Permite una óptima alimentación, pues es fundamental al momento “prensarse” al seno materno. Si no ocurre así, el bebé no ganará peso.
  3. Ayuda al desarrollo correcto del lenguaje, pues es clave en la pronunciación de ciertos sonidos.
  4. Estimula el crecimiento y desarrollo de los huesos del maxilar, así como de los dientes.
  5. Evita que los dientes que salgan “chuecos” o encimados.
  6. Permite una adecuada higiene de la boca y reduce el número de caries dentales.

Tratamiento para el frenillo

A fin de evitar problemas en los menores de edad, De la Teja Ángeles recomienda que todos los niños sean revisados del frenillo en los primeros días tras el nacimiento. Y en caso de ser necesario se brinde un tratamiento integral:

*Si el frenillo es demasiado corto y dificulta la alimentación del bebé, es necesario realizarle una cirugía en la que se corta. Pero debe hacerla un experto porque se corre el riesgo de infecciones, ahogamiento —con la misma sangre— del recién nacido cuando se hace dicho corte, pues aunque sea poca sangre para el bebé equivale a mucha.

*Si no es necesaria la cirugía, pues el recién nacido se alimenta bien, se le mandarán ejercicios compensatorios con movimientos de la lengua que deberá realizar desde los dos a tres años de edad.

En caso de que el niño cumpla los 4 años y su frenillo no se haya corregido por sí mismo, se puede hacer la cirugía con todos los cuidados posibles.

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