Fimosis: problemas en el prepucio del bebé

Guadalupe Camacho · 10 febrero, 2020

¿Vas a tener un varón? Te hablamos sobre la fimosis, uno de los principales problemas en el prepucio del bebé y cómo saber si requiere cirugía.

Las infecciones de repetición, la manipulación excesiva y cuando se “atasca” y ya no desciende, son las causas para que el cirujano entre en acción y atienda el prepucio del bebé.

Principales problemas en el prepucio del bebé

Este es un tema del que también se debe hablar: el prepucio del recién nacido. Cuando se da a luz a un varón, los pediatras recomiendan a los padres hacer “ejercicios” para ayudar a descender el prepucio –o capa de piel que rodea el pene–, este tiene como funciones: proteger, lubricar y cubrir el glande.

¿Para qué son los ejercicios? El objetivo es hacer más flexible al prepucio del bebé para que la limpieza sea efectiva, así como el desalojo de la orina y, al paso de los años, para que las relaciones sexuales, durante la juventud, de tu hijo no sean dolorosas. Algunos niños requieren los ejercicios, otros simplemente no.

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  • Fimosis, cuando el prepucio está muy estrecho

De acuerdo con el cirujano pediatra, Pedro Salvador Jiménez Urueta, jefe de Servicio de Cirugía Pediátrica del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” del ISSSTE, “la fimosis es la incapacidad para que el prepucio se deslice sobre la cabeza del glande y se descubra totalmente”.

  • Existen dos tipos de fimosis o problemas en el prepucio del bebé:

1. La fisiológica, se presenta al nacimiento y se observa en el 95% de los recién nacidos, pero durante el crecimiento del bebé, el glande y el prepucio se van desarrollando y permite que sea el propio glande un dilatador natural de prepucio, de tal forma que más del 95% de los niños en etapa escolar han abierto lo suficiente el prepucio del bebé para que el glande se descubra por completo.

2. La patológica, se presenta generalmente después de la adolescencia (desde los 12 años de edad) y se observa durante la erección en la que el prepucio no está completamente descubierto. Sin embargo, hay niños que la presentan desde edades más tempranas, y se caracterizar por dolor e inflamación en la zona, infecciones urinarias de recurrencia y malestar en general, advierte el cirujano pediátrico, Jiménez Urueta.

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  • ¿Ejercicios o circuncisión?

Lo primero que debes hacer es evitar estresarte. Puesto que todos los bebés varones nacen con el prepucio estrecho, si el médico te lo indica deberás realizar ciertos ejercicios para ayudar a tu pequeño, los cuales son sostener, con el pulgar e índice, el prepucio para descenderlo y ascenderlo con movimientos muy gentiles.

Sin embargo, si observas que tu pequeño tiene problemas para orinar, infecciones o se le pone la piel roja y con temperatura elevada, o sufrió un traumatismo directo y contundente en la zona, llévalo de inmediato con su médico para que valore si le hace o no la circuncisión.

“La mayoría de las fimosis que requieren cirugía se llevan a cabo entre los dos y seis años de edad y las causas más recurrentes para practicarla son:

1. Manipulación excesiva, lo cual causa cicatriz circular que cierra más el prepucio y le produce mayor grado de fibrosis.
2. Infecciones de repetición porque es difícil la micción (sale un pequeño chorro y con mucho esfuerzo de orina) y, en consecuencia, el niño tiene diversas infecciones urinarias constantemente. Se le conoce como fimosis puntiforme.
3. Parafimosis es una situación de urgencia que se presenta después de la manipulación del prepucio, en este caso el prepucio se retrae con dificultad y no se puede regresar a su lugar original, ocasionando sufrimiento del pene por falta de aporte sanguíneo.
4. Fimosis adquirida, se presenta porque hay lesiones directas en la zona, ya sea por golpes directos, caídas o presión excesiva.

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  • No es un asunto hereditario

¿Si el papá o hermanos mayores presentaron fimosis también es posible que los hijos o hermanos menores la desarrollen? Jiménez Urueta, explica que no, “puesto que no se considera una situación que tenga predisposición genética, más bien es adquirida, puesto que en muchas familias tienen la creencia que los genitales no se deben tocar.

“Lamentablemente, cuando les dices a los padres que deben hacer los ejercicios no los quieren realizar, les da vergüenza, miedo o desinterés, pero la realidad es que es más complicado operar a un niño grande. Por eso también, se recomienda hacer la circuncisión en caso de que el menor presente constantemente problemas o infecciones en la zona”, explica el entrevistado.

Jiménez Urueta, advierte que: “en caso de ser necesario es importante que antes de cualquier intervención quirúrgica, lo valore un cirujano pediatra o urólogo pediatra, ambos deben estar certificados. Además, es necesario hacer la cirugía en un hospital y no en un consultorio, sino que debe hacerse en un quirófano”.

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“La fimosis o los problemas en el prepucio del bebé es fisiológica, muy común y natural, por eso cuando el niño crezca se le quitará, pero en caso de que los padres busquen la circuncisión es más bien por motivos familiares o religiosos, puesto que la indicación quierúrgica para la fimosis es muy rara”, informa el experto y explica que la circuncisión “solo se lleva a cabo cuando está en riesgo la funcionalidad del pene”.

Incluso, “muchas actividades médicas han cambiado con el tiempo y con los nuevos avances de la medicina, por eso hoy en día ya no se recomiendan los ejercicios de prepucio en todos los recién nacidos sino exclusivamente en algunos casos, así como también están en desuso las cirugías solo por estética o religión”, refiere el experto Jiménez Urueta.