Una maestra nos dice cómo le ayuda a estudiar a sus hijos

Guadalupe Camacho · 6 noviembre, 2019

Cumplir con las tareas y ayudar a estudiar a tu pequeño será parte del éxito académico de tus hijos. Una experta te da los tips necesarios.

Lo primero que deberás entender es que estudiar debe ser un acto de reforzamiento de aquello aprendido en la escuela, por tanto, debe ser un momento armonioso, sin presiones, miedos o regaños.

¿Cómo ayudar a estudiar a nuestros hijos? 

De acuerdo con Laura Cervantes Orejel, licenciada en educación preescolar egresada de la institución Berta Von Glumer, lo primero que debemos hacer es tener un lugar tranquilo para que tu hijo estudie sin ser molestado.

“Puede ser una zona en su recámara, en el estudio, en el comedor o la sala, pero es importante que no tenga distractores como la televisión, el teléfono, juguetes e incluso hermanos que estén inquietos”, recomienda.

Después de tener un lugar propicio para el estudio hay que seguir estas recomendaciones:

1. Deberá tener todos los materiales a la mano. Por ejemplo, su libro para repasar matemáticas, los útiles escolares para desarrollar su proyecto o lo que requiera para estudiar y hacer la tarea.

2. No deberá tener hambre, sed o sueño porque no se concentrará en estudiar, por eso antes que coma, se hidrate y vaya al baño, incluso puede tomar una siesta y después comenzar a estudiar.

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3. Es necesario colocar un reloj cerca y determinar una hora de inicio y una de término. El tiempo estará determinado por el tipo de estudio o repaso que se vaya a hacer en ese momento o cuánta tarea tiene. Lo ideal es que no pase de 40 minutos.

4. Ten un lugar cercano al suyo. No debes estar encima de tu hijo para que estudie, pero sí deberás acompañarlo para que le sugieras, le ayudes a repasar o lean y resuelvan juntos algún problema matemático, por ejemplo.

5. Evita comparar a tu hijo con otros niños, incluyendo a sus propios hermanos o primos, pues recuerda que cada niño es diferente y algunos requerirán más apoyo que otros. Pero todos son valiosos y aprendemos de manera diferente. Por ejemplo, si tu hijo es más visual ayúdale con una tarjetas y dibujos, si es más de letras escriban juntos las respuestas, o si es más de sonidos, busca material auditivo que le permita aprender.

6. Lo ideal es que haga proyectos: dibujos, maquetas o experimentos, y que no memorice, puesto que la memoria puede fallar y lo ideal es que tenga aprendizajes significativos y de calidad.

7. Pon música en volumen bajo, puesto que los acordes musicales ayudan a la concentración y activan partes importantes del cerebro. Además, no tiene que estar en un lugar silencioso y aburrido, sino que su aprendizaje sea cálido, armonioso y seguro para él o ella.

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¿Hasta qué edad debes apoyarlo?

Cervantes Orejel, quien tiene poco menos de una década frente al grupo explica que hoy en día “los niños aprenden de distintas maneras, la educación no puede ser la misma que hace 20 o 40 años, porque el mundo es diferente, por eso hay niños que desde segundo o tercero de primaria ya estudian por sí mismos, pero otros debemos acompañarlos hasta comenzar la preparatoria, todo depende de la madurez del menor y de su entorno”.

Su idioma, la gente que lo rodea (hermanos, padres, primos o abuelos), la cultura en la que se desarrolla y todo su entorno (si vive o no violencia, si come o no bien y a sus horas), todo ello tendrá una repercusión en su aprendizaje.

Por ejemplo, no es lo mismo que los niños tengan que vender en la calle para ayudar a la economía de su casa, a que estén sentados en sus hogares estudiando y aprendiendo de maestros privados. Por eso, es que todo influye.

Ten en cuenta sus habilidades

Los niños aprenden más jugando que sentados frente al pizarrón. Al respecto, el libro “Educación en casa” de Lourdes García Sanabría, (2017) explica que la motricidad (gruesa como fina) es parte del éxito para su futura vida escolar.

La relación que se establece entre la actividad psíquica de la mente y la capacidad de movimiento es la llamada psicomotricidad y podemos estimularla desde los primeros meses de la vida de nuestros hijos, para que cuando llegue a un sistema escolarizado pueda concentrarse, tomar el lápiz, dibujar sin salirse de la raya.

Recuerda que hay niños que son mejores dibujando, otros en matemáticas y unos más en deportes, tu hijo puede hacer mucho si lo apoyas, estimulas y encaminas.

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