Todo sobre el Trasplante de Médula Ósea

Lourdes Botello · 26 febrero, 2020

Conoce todo sobre el Trasplante de Médula Ósea, su efectividad contra enfermedades como cáncer infantil y el procedimiento al que se someten los candidatos.

De acuerdo a la Secretaría de Salud, la leucemia representa el 50% de los casos de cáncer en niños en nuestro país y cada año se diagnostican tres mil niños con esta enfermedad. Te explicamos en qué consiste el trasplante de médula ósea como tratamiento contra esta enfermedad.

El trasplante de médula ósea VS cáncer infantil

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Los hematólogos son los médicos especialistas en la sangre y en los órganos que la producen. Tenemos hoy al Dr.  David Gómez Almaguer, una de las autoridades más reconocidas, no de México, sino del mundo, en el tratamiento de enfermedades de la sangre y en la realización de trasplantes ambulatorios de médula ósea.

¿Qué es la leucemia?

La leucemia linfoblástica aguda es un desorden que afecta las plaquetas y los glóbulos rojos de la sangre. Empieza en la médula ósea, donde se “fabrica” la sangre. En la leucemia, el orden en que la sangre madura se pierde y eso causa la enfermedad. Si no se trata, es mortal y si se trata, tiene un 80% de probabilidades de curarse. El protocolo, que ya hablaron hace 15 días, incluye quimioterapia, y en algunos casos, lo más indicado es un trasplante. Es muy común en niños chiquitos, de menos de seis años. Todavía no se determina qué lo causa.

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¿Todos los casos de leucemia necesitan un trasplante?

El trasplante de médula ósea o células hematopoyéticas (es decir las que producen sangre), es un procedimiento en el que se eliminan con quimioterapia las células que viven dentro de la médula ósea, es decir, adentro de algunos huesos del cuerpo. Éstas después serán sustituidas por células madre sanas que pueden tener como origen a un donante familiar (hermano, padre o hijo), o que pueden ser del mismo paciente previamente obtenidas a través de un catéter venoso. En un procesos que se llama aféresis, la sangre circula por un equipo que colecta células madre, hasta obtener la cantidad necesaria para el trasplante. El procedimiento consiste en una transfusión en el paciente de este concentrado de células hematopoyéticas que por sí solas regresarán a la médula ósea y comenzarán a reproducirse ya instaladas en ella. Al lograr esto se considera que el trasplante ha injertado.

¿Cómo sabemos que son compatibles las células?

Las células deben tener una composición genética similar, por eso se usan las de los familiares y si es de un banco, se analiza que puedan tener cierto porcentaje de compatibilidad. Esto se realiza mediante las pruebas de HLA, o de histocompatibilidad. La compatibilidad de grupos sanguíneos (A, B y O) no es necesaria para realizar este tipo de trasplantes.

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Cuando se encuentra un donador idéntico y relacionado, puede comenzar el proceso del trasplante. De lo contrario, se buscan donadores alternativos disponibles, esto es, donadores no idénticos o no relacionados, por ejemplo células madre de cordón umbilical almacenadas en bancos públicos, o células de la madre o padre del paciente que son conocidos como donadores haploidénticos (haplo- por la “mitad” idénticos).

¿Cómo se realiza un trasplante de papá/mamá a hijo?

Lo que pocas personas saben, es que en México se desarrolló un método ambulatorio de trasplantes de médula ósea, que puede costar diez veces menos que uno convencional.

(Un trasplante en la Clínica Mayo puede costar hasta 150 mil dólares, uno ambulatorio alrededor de 15 a 20 mil. Es bien importante entender que cada caso es único, porque cada paciente va a tener diferentes condiciones, y por eso no podemos hablar de un precio “estándar” de tratamiento). 

¿Cómo se hace?

Es trasplantar células madre de la sangre. No se necesita hacer en un hospital. Hay dos métodos, uno que se le dice autólogo, que usa las células madre de la sangre del mismo paciente y otro que es alogénico, cuando se usan células madre de la sangre de un donador, casi siempre un familiar. La ventaja de este procedimiento es que es mucho menos invasivo que el trasplante en el hospital, y no necesita tanta infraestructura. Puede aplicarse en casos de mieloma, linfoma y leucemia.

Se separan los elementos de la sangre por medio de una máquina de aféresis y se obtienen los glóbulos blancos, que contienen aproximadamente el 1% de células madre. Estos glóbulos blancos son los que se usan para el trasplante, y el resto de la sangre se le regresa al donador. Lo ideal es trasplantar un millón de células madres por cada kilo de peso del paciente. Las células madre se van solas al interior de los huesos ahí empiezan a reproducirse para formar médula ósea.

Se usan menos antibióticos y otros medicamentos que son accesibles y se pueden conseguir con facilidad. Los pacientes no se tienen que quedar en el hospital después del trasplante.

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¿Qué pasa después del trasplante? ¿Cómo sabemos si “prendió”? 

Después de recibir células madre, el cuerpo tiene que fabricar nuevos glóbulos rojos, nuevos glóbulos blancos y nuevas plaquetas. Durante este período, hay un mayor riesgo de infecciones, sangrados y otros problemas por lo que se necesita tener cuidado. Hacemos análisis de sangre para saber si las células madre están fabricando sangre y revisamos que los órganos estén funcionando bien. También tienen que tomar antibióticos y otros medicamentos sobre todo para prevenir el rechazo.

Un niño se puede tardar hasta un año en recuperarse 100% de un trasplante y por eso hay que cuidarlos mucho de las infecciones, hasta de las gripas.

UNAC

Esta asociación hace un gran trabajo para fomentar la investigación, facilitar el acceso a tratamiento y educar a las familias sobre su salud y los hábitos que previenen el desarrollo de enfermedades. Además, recauda donativos para ayudar a los niños de escasos recursos a recibir el tratamiento para curar su leucemia, que es una enfermedad catastrófica.

Es que es muy frustrante pensar que en los países desarrollados, casi todos los niños que se enferman de leucemia se curan, mientras que en los países en vías de desarrollo, o se diagnostican tarde, o no pueden recibir tratamiento o no hay medicinas y muchos no se curan. En UNAC dicen que no se le puede poner precio a una vida y por eso me gusta mucho el trabajo que hacen.

La idea es que a través de UNAC, cualquier niño pueda tener acceso a lo último de tratamientos, medicina y que todos los niños aprendan a cuidarse. Si quieren conocer más, en Toluca, pueden ir al Pabellón de la Salud en el Zoológico de Zacango, que instaló UNAC y se opera con el apoyo de la secretaría de salud del Estado, y donde miles de niños y sus familias cada año van y aprenden sobre salud, alimentación y hábitos saludables. En Monterrey, hay uno en el parque UNAC Unidad Pipo, que está en Guadalupe, además es un espacio seguro en uno de los polígonos de violencia del estado.