¿Cómo no confundir TDAH con insomnio infantil?

Guadalupe Camacho · 24 mayo, 2019

Identifica qué síntomas tiene tu crío que son de insomnio infantil, que a lo mejor se confunden con TDAH

Insomnio infantil

Expertos en el estudio del sueño señalan que un número importante de diagnósticos de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) son, son en realidad, signos de insomnio infantil, puesto que este problema del sueño genera hiperactividad, distracción e incluso agresividad.

¿Cómo no confundir TDAH con insomnio infantil?

Oscar Prospéro García, investigador del Departamento de Fisiología de la UNAM y experto en sueño, precisa que “un niño cuando no duerme bien aumenta su actividad, no es como los adultos que se quedan dormidos en todos lados; los pequeños simplemente siguen activos, muy activos y ello ocasiona que los regañen, los agredan y los mediquen, pero en realidad están presentado estados recurrentes de insomnio”.

Cuando un pequeño no puede conciliar el sueño presenta hiperactividad, distracción e incluso agresividad, síntomas que se expresan como el TDAH

¿Por qué un niño tiene insomnio?

De acuerdo con el entrevistado, debemos tener cuidado de no confundir TDAH con insomnio ya que los niños presentan falta anormal de sueño, por diversos motivos que van desde problemas de salud hasta mal manejo del desapego de la madre. “Algunos niños roncan porque tienen inflamación de la garganta o pólipos nasales (crecimiento de tejidos que no son malignos) que obstruyen el paso del aire especialmente durante la noche, entonces roncan y no pueden llegar a las fases de sueño profundo y, en consecuencia, no descansan, no tienen un sueño reparador y por el día andan dando mucha lata”, lamenta Prospéro García.

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Sin embargo, también ocurre que el niño no puede conciliar su sueño justo al llevarlo a la cama (si tarda más de 30 minutos quedarse dormido puede ser insomnio) o se despierta constantemente durante la noche porque no puede dormir sin su mamá o papá; cada vez que se levanta pierde minutos valiosos de sueño”, advierte Prospéro García.

Por su parte, la doctora Guadalupe Terán, directora de la Clínica del Sueño de la Universidad Autónoma Metropolitana, indica que los pequeños que consumen muchos carbohidratos (en forma de dulces, cereales azucarados y leche con chocolate) como cena, se activan y tampoco pueden conciliar el sueño. Incluso, si los pequeños están más de una hora frente a las pantallas (celulares, tabletas o televisiones) antes de dormir están sobre-estimulados y también tendrán problemas para dormir.

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“Lo recomendable es que los pequeños no cenen carbohidratos sino carnes magras, frutas o verduras; y dos horas antes de dormir no vean pantallas ni sean estimulados de ninguna otra manera”.

¿Tiene insomnio infantil?

Si tu hijo no duerme bien un par de noches no es insomnio. Los expertos precisan que el insomnio infantil se observa cuando comienzan las quejas en las escuelas porque es muy inquietos, latosos y activos o distraídos.

“Otro de los síntomas es que ronque cuando esté durmiendo, ello significa que no está descansando, puesto que no alcanza el sueño profundo. Sin embargo, hemos visto que cada día más menores de edad se levantan temprano porque la escuela les queda lejos y se acuestan tarde porque llegan a su hogar pasadas las 9 pm; o bien, porque son desvelados y no quieren irse a la cama”, lamenta Prospéro García.

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Incluso, si los niños no tienen límites y reglas durante el día, tampoco podrán tenerlas en la noche. Así que es esencial que los padres los acuesten temprano, con una cena nutritiva, les quiten los celulares y les permitan condiciones óptimas de sueño: habitación sin frío ni calor extremos, pijama limpia y suave, con los deberes escolares terminados (que no quieran hacerlos en la mañana o madrugada) y el uniforme listo, así como dientes limpios, entre otros deberes.

Recomendamos que los niños hagan dos siestas hasta los cinco años, cuando van en el auto de los padres, pueden dormir. Al llegar a casa por la tarde también pueden tomar una siesta. Siempre que se pueda, los niños deben dormirse porque ello les permite crecer, organizar lo aprendido durante el día, así como preparar el cuerpo y la mente para el siguiente día”, precisa la experta Guadalupe Terán y recomienda que si el niño sigue con problemas para conciliar el sueño o con trastornos de la conducta acudan a alguna clínica del sueño, donde se podrán hacer las evaluaciones correspondientes.