Cómo enseñar a tus hijos a tomar decisiones

Vidal Schmill · 15 enero, 2020

¿Te habías planteado que una de las cosas que debes enseñarle a tu crío, es a tomar decisiones? Pero ¿cómo, si a veces ni tú sabes hacerlo?

Cómo enseñar a tus hijos a tomar decisiones

¿Estás educando para que tus hijos sean adultos o niños eternamente?
 Crecer (ser adulto) significa en gran medida, tomar decisiones.
 Para decidir bien, además de contar con información se necesita tener criterio propio
, pero ¿cómo se lo vas a formar? Revisa estos puntos y ayuda a tus hijos a tomar decisiones.

Tomar decisiones no siempre es fácil

 

**ESCUCHAR EN EL REPRODUCTOR

Para ayudar a tus hijos, tienes que tomar consciencia de cómo decides tú. ¿Alguna vez has tomado alguna decisión puramente visceral? “¿Cómo me siento?” ¿Cómo se pueden sentir los demás?”

¿Tomas decisiones puramente racionales?: “¿Qué puede pasar después?” “¿Qué me conviene?” (por lo general haciendo cuentas).

Por otro lado: Niño dispara contra sus compañeros en primaria de Torreón

Factor de equilibrio: ¿Es lo correcto? (Criterios de valor)

Educar a un hijo para que pueda adquirir (después de muchos años) Autonomía Moral: la capacidad para distinguir lo correcto de lo que no lo es y tomar decisiones de acuerdo con esto, asumiendo la responsabilidad por los resultados.

Que “todos” hagan algo no significa necesariamente que sea lo correcto. Lo “normal” no es siempre lo correcto.

“El payaso no soy yo, sino esta sociedad tan monstruosamente cínica
e inconscientemente ingenua que interpreta un papel de seria
para disfrazar su locura”.
Salvador Dalí

El gran temor de la mayoría de las madres y padres es que los hijos aprendan a tomar decisiones tan malas que no tengan vuelta atrás; es decir, que afecten seriamente su potencial y su futuro, o que incluso les cuesta la vida.

Revisa: ¿Cómo explicarles a los niños sobre la guerra?

Ejemplos:

  • Embarazos antes de los 19 años.
  • Abandono de estudios antes de ser profesional en algo.
  • Casarse o irse a vivir en pareja antes de los 21 años.
  • Tener bebés antes de casarse.
  • Consumo de drogas.
  • Consumo continuo de alcohol.
  • Tener como amigos a personas con alguna adicción.
  • Tener como amigos a personas con cualquier conducta criminal.
  • Hablar por celular y escribir textos mientras conduces un auto o subirse a un auto conducido por alguien que lo hace.
  • Conducir autos bajo los efectos del alcohol o droga o subirse a un auto conducido por alguien que consumió alcohol o drogas.

México es primer lugar en el mundo en embarazos adolescentes (OCDE), cada año ocurren 340 mil nacimientos en mujeres menores de 19 años. Uno de cada seis embarazos (casi 20%) son de niñas entre 10 y 19 años.
 La principal causa de muertes en adolescentes (15-19 años) son lesiones por accidentes de tránsito.

Además: Los cerebros de padres e hijos se sincronizan cuando juegan juntos

Tres criterios para tomar decisiones correctas:

Sentimientos – Valores – Consecuencias  (Felicity Haynes)
Pregúntate y enséñales a preguntarse

Sentimientos

¿Estoy considerando a los demás como seres humanos con sentimientos similares a los míos? ¿Cómo me voy a sentir conmigo mismo(a) después de hacerlo?

Valores

¿Estoy actuando de acuerdo con mis valores? ¿Me estoy comportando con los demás como quisiera que los demás se comportaran conmigo?

Consecuencias

¿Cuáles serán las consecuencias a corto y largo plazo para mi y los demás? ¿Los beneficios superan a los efectos negativos?

Otra forma de cuestionarse lo anterior:
1. ¿Cómo me siento conmigo mismo?
2. Cómo hago sentir a otros?
3. ¿Estoy tomando en cuenta mi dignidad y la de otros?    Sí No
4. ¿Respeto mis derechos y los de otros? Sí No
5. ¿Qué consecuencias podría tener para mi? ¿y para los demás?
6. Hacerlo o dejar de hacerlo ¿me hace mejor persona?

También: ¿Cómo educar hijos fuertes de alma?

Las 4 pruebas para decidir mejor, por Tom Lickona

1. La prueba de la regla de oro (reversibilidad):
¿Me gustaría que alguien me hiciera eso a mi?

2. La prueba de la justicia:
¿Alguien podría verse afectado injustamente por lo que digo o hago?

3. La prueba de los padres o familiares:
¿Cómo se sentirían mis padres (abuelos, tíos, hermanos) si supieran lo que hice  o lo que deseo hacer?

4.  La prueba de las redes sociales:
¿Cómo me sentiría si lo que quiero hacer o estoy haciendo fuera publicado y viralizado en redes sociales?

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