Enfermedad Renal Crónica: ¿cómo cuidar los riñones de tu bebé?

Fernanda Arce · 3 octubre, 2019

Conoce todo sobre la Enfermedad Renal Crónica que en niños y adolescentes representa el 5% de los enfermos renales de todo el mundo y cómo evitarla.

Enfermedad Renal Crónica

Darle bebidas azucaradas o comida chatarra hoy puede ser el inicio de una insuficiencia renal, médicamente conocida como Enfermedad Renal Crónica, si no se detecta a tiempo.

Lo que debes saber de la Enfermedad Renal Crónica 

Tu bebé comienza a formar sus riñones en la cuarta semana de gestación y en la 12 éstos comienzan a producir orina para regular el líquido amniótico durante el embarazo, pero ¿sabes por qué son tan importantes para la salud de tu hijo?

Los riñones tienen múltiples funciones; la principal es filtrar la sangre para eliminar las toxinas que se generan cada día, pero también contribuye a mantener el equilibrio interno del cuerpo: de minerales (electrolitos), de acidez (equilibrio hidroelectrolítico) y agua, así como a controlar la presión arterial y sintetizar varias hormonas.

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Cuando su capacidad de filtración disminuye de forma progresiva, se trata de insuficiencia renal o Enfermedad Renal Crónica (ERC). Por desgracia, los síntomas se presentan hasta que esta función está por debajo de 15% en la mayoría de los pacientes.

¿Cómo detectar ERC?

No existe una edad promedio en la cual sea frecuente que esta enfermedad aparezca. Hay bebés que ya nacen con insuficiencia renal y adultos que la desarrollan en una edad avanzada.

Las principales causas de Enfermedad Renal Crónica en niños son malformaciones del sistema urinario, reflujo vesico-ureteral (cuando la orina de la vejiga regresa hacia los riñones) y enfermedades hereditarias como quistes en los riñones.

A través de los ultrasonidos obstétricos del embarazo es posible detectar alteraciones estructurales y variaciones en la cantidad de liquido amniótico que pueden indicar malformaciones de los riñones.

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Uno de los principales síntomas para detectar este padecimiento en los niños es que no ganan peso ni talla y su apetito disminuye, pero la única forma de confirmar el diagnóstico de ERC es con una prueba de sangre (química sanguínea), ya que en ésta se mide una sustancia llamada “creatinina” que define cuánto están funcionando los riñones. Así, en caso de detectar alguna alteración, se puede dar un tratamiento médico sin llegar a la terapia sustitutiva.

Es importante considerar que al igual que en los adultos, la obesidad y la diabetes mellitus contribuyen de forma importante al desarrollo de la Enfermedad Renal Crónica, y éste es un problema cada vez mayor en nuestra población, siendo México el país con el mayor número de niños y adolescentes con obesidad a nivel mundial. Esta es una razón más para cuidar que tu hijo padezca sobrepeso.

En México

  • Hay 160 mil personas con ERC avanzada con requerimientos de terapia sustitutiva
  • Entre el 3 y 5% de todos los pacientes son menores de 18 años
  • La ERC en niños y adolescentes representa el 5% de los enfermos renales de todo el mundo

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Síntomas generales

  • Falta de ganancia de peso y talla
  • Disminución del apetito
  • Cansancio y fatiga constantes
  • Náusea

Síntomas específicos

  • Menor cantidad de orina
  • Presencia de espuma y/o sangre en la pipí
  • Edema (“hinchazón”) en las piernas
  • Elevación de la presión arterial (hipertensión)
  • Vómito
  • Anemia

¿Quién debe tratarlo?

El especialista que debe realizar el diagnóstico y tratamiento de la Enfermedad Renal Crónica es el nefrólogo pediatra. En México existen únicamente alrededor de 250 médicos certificados por el Consejo Mexicano de Nefrología.

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Para tratarla

La terapia sustitutiva de la función renal (diálisis peritoneal, hemodiálisis o trasplante) es requerida cuando la función de filtración es menor a un 10% del rendimiento normal. En la diálisis diálisis peritoneal y hemodiálisis se realiza la eliminación de toxinas mediante formas ajenas al riñón.

La peritoneal es un proceso que se realiza dentro del cuerpo utilizando una membrana llamada “peritoneo” y la hemodiálisis utiliza una membrana externa, “el dializador”, para hacer la filtración.

La diálisis peritoneal se puede llevar a cabo en el domicilio del paciente, mientras que la hemodiálisis requiere acudir tres veces por semana a un centro de diálisis, generalmente en un hospital, con una duración aproximada de cuatro horas.

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El nefrólogo pediatra es quien debe indicar la mejor forma de diálisis de acuerdo con las condiciones personales de salud como la edad, el peso y la causa de la ECR. Por otro lado, actualmente el trasplante renal es la mejor forma de terapia sustitutiva de la función renal. Este procedimiento implica la implantación del riñón de un donante, sea donador vivo (generalmente alguno de los padres), o de donante fallecido (una persona con muerte encefálica que se convierte en donador de órganos) que va a sustituir todas las funciones de los riñones originales; y para que el organismo no “rechace” el órgano trasplantado, el paciente debe tomar medicamentos llamados inmunosupresores.

Artículo revista impresa No. 123, marzo 2016.